El día 31 de enero de 1813, en la sala de sesiones del Tribunal del Consulado de Comercio de Buenos Aires, quedó instalada la Honorable Asamblea, para cumplir de esta forma la convocatoria dispuesta el 24 de octubre de 1812, que aun sin la presencia de todos los diputados, comenzó a sesionar.A las 9 de la mañana se tomó el juramento en la Catedral de Buenos Aires, dejando sin efecto la fórmula de lealtad a Fernando VII, para luego dirigirse al local del Consulado de Comercio. Allí recibieron a su vez el juramento de lealtad de los miembros del gobierno, de las jerarquías eclesiásticas de los tribunales y de los empleados civiles y militares, pues la Asamblea se había declarado soberana.También debían prestar juramento los ejércitos; Belgrano sí lo hizo, la recibir la comunicación en las márgenes del río Pasaje en la provincia de Salta, que a partir de entonces tomó el nombre de Río del Juramento. Rondeau, quien se encontraba en el sitio de Montevideo, lo postergó aceptando las sugerencias de Artigas hasta que terminaran las deliberaciones del Congreso de las Tres Cruces, haciéndolo finalmente el 8 de abril de 1813 conjuntamente con las tropas orientales. El día inicial fue elegido como Presidente de la Asamblea Carlos María de Alvear y también se votó que residía en la Asamblea la representación y ejercicio de la Soberanía de las Provincias Unidas del Río de La Plata.El día 10 de marzo se decretó que sus miembros eran inviolables, no podrían ser aprehendidos ni juzgados sino en los casos y términos que la misma soberana corporación determinara. Esta resolución era copia casi textual del decreto de inviolabilidad que se les diera a los diputados de la Corte de Cádiz el 28 de noviembre de 1810, como así también del artículo 128 de la Constituyente Española de 1812.Entre los integrantes de la Asamblea existían distintas tendencias políticas; estaban los “conservadores” compuestos por Alvear y por seis diputados más; los “independentistas” contando cuatro formados por los amigos de San Martín encabezados por Bernardo de Monteagudo y los “indecisos” en número de once, que se dejaban llevar por la conveniencia.Los partidarios de Alvear predominaron en los debates ya que obtuvieron el apoyo de los indecisos y rechazaron la incorporación de los diputados orientales los cuales hubieran reforzado el mando sanmartiniano y aquella facción es la que predominó en los debates de la asamblea, con el apoyo de los indecisos que siguieron los consejos del gabinete inglés transmitido por Lord Stranford.Convocatoria a los pueblos para el funcionamiento del nuevo gobiernoConstituido el Segundo Triunvirato surgido de la revolución del 8 de octubre, su primer acto fundamental de gobierno fue la convocatoria a los pueblos de la Provincias Unidas del Río de la Plata, para que eligieran los diputados que debían representarlos en la Asamblea General Constituyente.Esa convocatoria, hecha el 24 de octubre de 1812, revelaba que los miembros del nuevo gobierno habían comprendido por fin su misión, y que, elevándose sobre las causas originarias que motivaron su ascensión al poder, sabrían prescindir de los mezquinos intereses de partidos y de localismos, para mirar sólo la gran obra de la Independencia y de la Organización Nacional, a base de una estrecha y sincera unión e igualdad entre todas las provincias.Es así, que en el Preámbulo de la Convocatoria, entre otras cosas, decía: “Esa, sin duda, debe ser la memorable época en que el Pueblo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, abriendo con dignidad el sagrado libro de sus eternos derechos por medio de libres y legítimos representantes, vote y decrete la figura con que debe aparecer en el gran teatro de las naciones. Elevados sus diputados a la altura de su noble ministerio, y elevada la partida a su brillante destino, saldrán, entonces, las grandes medidas, la energía y la fortuna. La Constitución que se sanciones, contendrá la ambición de otros, acabará con vanidad inoportuna, atajará pretensiones atrevidas y destruirá pasiones insensatas, dará, en fin, a los pueblos la carta de sus derechos y al gobierno la de sus obligaciones”.Por el decreto de convocatoria, la elección de los diputados debía hacerse en forma indirecta. Para ello, cada ciudad se dividía en ocho cuarteles electorales, como mínimo en cada uno de ellos, los vecinos “libres y patriotas” elegirán un elector. Los electores que resultaran así nombrados, a simple pluralidad de votos, se reunirán de inmediato en “la Sala Capitular del Ayuntamiento del lugar para proceder en consorcio de éste y de su Presidente, a la elección del diputado o diputados a la Asamblea”.Por el mismo decreto se determinaba que la “Capital tendría cuatro diputados, por su mayor población e importancia política; las demás capitales de provincia nombrarán dos y uno cada ciudad de su dependencia, a excepción de Tucumán, (en homenaje a la victoria que allí se acaba de obtener) que podrá, a discreción, concurrir con dos diputados a la Asamblea”. Eduardo Pérez TorresSalteño, docente, escritor, historiador• Ingeniero Industrial (UBA)• Miembro del Instituto Belgraniano y de la Comisión del Bicentenario en Salta De estampa gaucha y de apodo “Yayo”, nació en Salta el 18 de septiembre de 1951. Vive en su ciudad natal con su familia (esposa y cuatro hijos).Su casa es un espacio donde abundan las colecciones de armas, platería y elementos relacionados con la historia de su provincia y de la Argentina.Autor de varios libros, estuvo en Posadas la semana pasada dando una conferencia sobre José Gervasio de Artigas, en el espacio Vía Cultural La Estación de la Costanera posadeña. Allí lo acompañaron el actor salteño Javier Velázquez y su amigo de Posadas, Eduardo Solís y el titular de la Sadem, Aníbal Silvero. Hoy presentamos un fragmento de su libro “Artigas, la independencia de los pueblos libres – 29 de junio de 1815. Artigas por Pérez Torres En el espacio Vía Cultural La Estación de la Costanera posadeña, el historiador y escritor salteño Eduardo Pérez Torres dio a conocer su libro “Artigas. La independencia de los Pueblos Libres – 29 de junio de 1815”. Eduardo Pérez Torres en una reciente visita la redacción de PRIMERA EDICIÓN estuvo acompañado del periodista y director de teatro salteño Javier Velázquez (representante de la Municipalidad de General Gü
emes, localidad ubicada a 50 kilómetros de la capital de Salta) y de su amigo en Posadas, Eduardo Solís. La historia oculta de la regiónEn la oportunidad el ilustre visitante expresó que su viaje por Misiones y la zona de los Treinta Pueblos jesuíticos guaraníes, obedece a “tratar de hacer docencia sobre la historia oculta de esta región”. “Explicitar el pensamiento de José Gervasio Artigas sobre los pueblos”, agregó Pérez Torres señalando como necesario saber que “Artigas exponía su idea de un país federal donde cada provincia tuviera su propio ejército, su propia policía, percibiera sus impuestos y rindiera la coparticipación a la Nación”. . El Proyecto Puerto“Pero se impuso el Proyecto Puerto – enfatizó Pérez Torres de un país exportador de materias primas”. El puerto central porteño ayudado por los ferrocarriles (extendidos desde el puerto hacia las provincias del centro y norte y hacia la Patagonia), creando así provincias pobres con una capital rica”, comentó y disertando después en el centro Vía Cultural La estación, desarrolló aún más sus conceptos sobre el tema.





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