OBERÁ. Un hombre fue condenado a 18 años de prisión tras ser hallado culpable de asesinar a su hermano por una disputa de vieja data y que estaría relacionada con la herencia de unos terrenos y propiedades. El imputado que recibió la mayor pena, Mario Waldemar Muchevicz, de 52 años, no actuó solo en el hecho, ya que, de acuerdo al fallo del Tribunal Penal 1 de Oberá, otro hermano del acusado, Samuel Félix Muchevicz, intentó matar a otros protagonistas de la fatal pelea, por lo que recibió siete años de cárcel. El lamentable episodio se registró el domingo 10 de noviembre de 2013 en una chacra ubicada en el populoso sector del Kilómetro 0 de Oberá. En dicho lugar, la víctima -identificada como Benjamín Roberto Muchevicz (46)- recibió un disparo de escopeta en el abdomen. Tras una larga y penosa agonía de 48 horas, período en el cual estuvo internado en el hospital local, finalmente se produjo el deceso de Benjamín, quien era el único sostén de su familia, integrada por dos jóvenes hijas y su mujer, de 50 años. Un menor involucradoCabe recordar que por el trágico enfrentamiento entre hermanos también fue detenido en su momento un adolescente de 17 años, quien ahora ya es mayor de edad. En su fallo, el citado Tribunal ordenó que la situación procesal del jovencito sea resuelta oportunamente por el Juzgado Correccional y de Menores jurisdiccional, en virtud de su edad al momento del hecho. El adolescente se encuentra actualmente recluido en la Unidad Penal IV de Menores, ubicado en el barrio Miguel Lanús (Posadas). Se debe mencionar que en su alegato la representante de la fiscalía, Estela Salguero de Alarcón, solicitó una pena de 19 años para Mario Waldemar Muchevicz por la autoría del hecho y para Samuel Muchevicz siete años por la tentativa de homicidio. Finalmente la sentencia estuvo prácticamente en consonancia con el pedido del Ministerio Público Fiscal. Una tragedia anunciadaDe acuerdo a los datos obtenidos durante la etapa de instrucción de la causa, la familia involucrada en el hecho mantenía una vieja disputa por una herencia de tierras. Las peleas eran frecuentes, contaron algunos de los testigos que declararon en las audiencias que se llevaron a cabo en el mencionado Tribunal. De esta manera, mediante algunos testimonios, se pudo reconstruir los momentos previos al feroz enfrentamiento entre familiares, donde algunos se armaron con machetes y otros con escopetas. Ese domingo a las 18, un entredicho entre dos de los hermanos hizo que interviniera un tercero, con el afán de mediar en el conflicto, sin saber que al tratar de evitar una pelea terminaría perdiendo la vida. El pleito, que tenía como fondo de la discusión una heredad no resuelta, también involucró a dos muchachas de 23 y 25 años, hijas de la infortunada víctima. El mayor y cuarto de los hermanos -Waldemar- tomó una escopeta calibre .16 y abrió fuego contra el resto de los protagonistas. Todos sufrieron lesiones, aunque la peor parte se la llevó Benjamín, quien sufrió graves heridas al recibir un disparo en el abdomen, falleciendo el martes siguiente al hecho, en el hospital Samic de Oberá. Los otros cuatro heridos fueron derivados al mismo establecimiento, donde se recuperaron de las lesiones, mientras que el hermano que abrió fuego posteriormente fue detenido por la Policía y entregó de manera voluntaria el arma en cuestión, una escopeta Ru Byectra MR calibre .16. Finalmente el caso llegó a juicio y lo que pudo ser un reparto de bienes en buenos términos se convirtió en un baño de sangre. Los principales acusados fueron hallados culpables y pasarán un largo tiempo en la cárcel. La sentenciaEn su sentencia condenatoria, el Tribunal Penal 1 de Oberá encontró culpable a Mario Waldemar Muchevicz por el delito de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por la participación de un menor, tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil, amenaza con arma y lesiones leves dos hechos. Todo en concurso real”. Este imputado recibió una pena de 18 años de cárcel. Samuel Félix Muchevicz fue encontrado penalmente responsable por los delitos de “homicidio en grado de tentativa agravado por el uso de arma fuego” y fue condenado a siete años de cárcel. El menor involucrado en la causa fue declarado responsable de los delitos de “participación necesaria en homicidio agravado por el uso de arma de fuego y amenazas con arma, todo en concurso real”. La copia de dicha sentencia -en lo inherente al adolescente- fue remitida al Juzgado Correccional y de Menores jurisdiccional, para que aplique la pena que corresponda. El Tribunal a cargo del juicio fue presidido por el juez Francisco Aguirre, secundado por los camaristas José Pablo Rivero y Amalia Avendaño.





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