POSADAS. Cada pincelada dada por Zygmunt Kowalski manifestó esa sencibilidad a la hora de captar paisajes en la inmensidad de la tierra colorada. Cada obra manifiesta esa impactante mirada, que a su vez deja ver un enorme respeto por la vegetación. Nacido el 20 de octubre de 1923, se lo recuerda hoy a los 90 años como “el guerrero de la luz”.La mega muestra en homenaje a su labor continúa en marcha en el Centro Cultural Vicente Cidade, en el Museo Provincial de Bellas Artes “Juan Yaparí” y en la Alianza Francesa de Posadas. “Kowalski de la gente y para la gente”, es un importante homenaje donde no solo sus obras se lucen al pasar, sino también una importante cantidad de fotografías y citas. “Para nosotros es una gran emoción el hecho de volver a darle la puesta en valor a la sala, que sea abierta para la gente y para la comunidad artística como un espacio de arte donde todos puedan venir”, dijo la directora del Centro Cultural Vicente Cidade, Alba Solis.Mientras que la directora de Patrimonio Cultural y Museos, Martha Bordenave, indicó “la posibilidad de contemplarlos tantas obras nos da una visión mas completa del artista que ha recreado como ninguno la atmósfera de Misiones” y agregó “en la provincia tenemos un gran nivel artístico, con artistas visuales muy buenos, pero hay q destacar que Zygmunt Kowalski recreaba la atmósfera misionera, la neblina, la humedad del paisaje, los atardeceres, el recorrido del agua, los juncales y ha mostrado a nuestra provincia con muy alto nivel en muchas oportunidades”. Don Zygmunt seguirá brillando desde sus obras. Don Zygmunt Kowalski/ MoanaA 90 Años del Nacimiento del Gran Pintor de Misiones“El Guerrero de la Luz”Paraíso de luz es el espacio donde libran sus batallas, donde disparan sus deseos, donde hallan sus amores, donde construyen sus palacios, los guerreros de la luz. Zygmunt es un guerrero de la luz y Misiones el paraíso en que se asienta su fuego más central. Aquel fragmento de tierra desde el cual ha salido una y otra vez, a la conquista de otros paraísos, de otras moradas, asientos de los fuegos esparcidos por el mundo: POLINESIA FRANCESA, collar de islas del sol, que reveló un otro nombre a su persona: Moana, el Mar, profundo azul, del color del mar. BRASIL, que lo tornó huésped eterno del balanço de sus olas, del aroma de los frutos del océano, de la gracia femenina de sus coqueiros. PARAGUAY, que lo hizo dueño del milagro deslumbrante de su siesta, del ritmo eterno de sus hamacas y morteros. Y naturalmente, la lanza del cazador de luces extendió también su viaje a los cuatro cantos de este pedazo de nuestra América llamado ARGENTINA. Y a los otoños y primaveras de la vieja EUROPA, que un día fue su cuna y lo reencontró altivo después de tantas y tantas batallas.Paraíso de luz es también aquel lugar donde un guerrero de la luz se reconoce herido en su mismo pecho, donde siente la implacable flecha por la pérdida de su compañera aliada de la vida, donde palpa el trepitar del tiempo, y siente la detallada huella del paseo por el mundo… Sin embargo, paraíso de luz es también la resurrección más viva en la alianza cotidiana con el hermoso idioma de los soles del verano. Es el regreso poderoso del guerrero de la luz bajo un manto de flores de lapacho, en el rojo camino real, provisto de su capa decorada de ranchitos costeros, con el corazón latiendo de chivatos, haciendo destellar la sombra de su paso en todo el arco-iris de verdes. Es el guerrero de la luz que viene para quedarse siempre en el brillo más incandescente y puro de los ojos tuyos y míos, los ojos que lo ven.El guerrero de la luz mira y su mirar ve siempre mucho más allá de lo que alcanzan a ver sus ojos, el guerrero de la luz siente… el latido de los vientos llegando, de los árboles bailando, de las aguas pasando, naturaleza, diciendo, hablándonos. El guerrero de la luz protege, cuida, guardando en la irreverencia silenciosa de su paleta, el sonido más profundo. El guerrero de la luz alerta, exhala el llamado, aquel que imprime la referencia necesaria para nuestros gestos cotidianos. Alejandro “Ole Brasil” KowalskiArtista – Educador – Antropólogo.





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