
La toxoplasmosis ocular es una de las afecciones que los especialistas pueden detectar durante un fondo de ojo, incluso en personas que nunca tuvieron síntomas. En Misiones, las condiciones climáticas favorecen la circulación del parásito, por lo que la prevención y los controles oftalmológicos adquieren especial importancia.
En diálogo con la FM 89.3 Santa María de las Misiones, la doctora Nadia Flores, vicepresidenta de la Sociedad de Oftalmología de Misiones, explicó cómo se transmite la infección, cuáles son las señales de alerta y por qué un diagnóstico a tiempo puede ser determinante para preservar la visión.
“Uno lo relaciona directamente con el gatito, pero el gatito no es tan el malo de la película”, aclaró la especialista. En ese sentido, explicó que el parásito también puede encontrarse en la tierra, las verduras contaminadas y las carnes crudas o insuficientemente cocidas.
Flores señaló que el clima subtropical favorece la presencia del parásito en el ambiente y mencionó a Misiones, Corrientes, Santa Fe y algunas regiones de Brasil entre las zonas con una prevalencia importante de toxoplasmosis.
Aunque los gatos pueden participar en la transmisión, la especialista remarcó que no son la única fuente de contagio, ya que “los parásitos están en la tierra, en las verduras. Aquellos animales que comen el parásito tienen también los quistes en sus carnes”, explicó.
La médica agregó que una persona puede entrar en contacto con el parásito sin presentar síntomas evidentes. En algunos casos, la infección pasa inadvertida y deja anticuerpos que pueden detectarse mediante análisis de sangre.
En el ámbito oftalmológico, uno de los hallazgos que puede revelar una infección previa es la presencia de cicatrices en el fondo de ojo.
El síntoma de alerta: ojo rojo y visión borrosa
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la identificación de los síntomas que pueden indicar una reactivación de la toxoplasmosis en el ojo.
Flores describió un signo conocido como “el faro en la niebla”, que puede manifestarse con enrojecimiento ocular y una alteración de la visión, como si la persona mirara a través de una neblina.
“Los pacientes vienen con visión borrosa y ven nublado. Dicen: ‘Veo nublado de este ojo hace tres o cuatro días’”, relató.
La especialista explicó que, mediante un fondo de ojo, el oftalmólogo puede detectar una lesión en el interior del ojo que no necesariamente resulta visible desde el exterior.
Cuando el parásito afecta la retina, puede provocar lesiones que dejan cicatrices y comprometen la visión. Por eso, ante un ojo rojo acompañado de visión borrosa, la recomendación es consultar de urgencia con un médico oftalmólogo, sin esperar a que los síntomas desaparezcan.
“Si no se trata a tiempo, puede perder la visión en un grado importante. Si se trata a tiempo, lo puede enquistar otra vez”, advirtió.
El parásito puede permanecer dormido y reactivarse
La vicepresidenta de la Sociedad de Oftalmología de Misiones explicó que, cuando el parásito se instala en el ojo, puede permanecer inactivo y reactivarse en otro momento de la vida.
“Cuando el parásito anida en el ojo puede volver a despertarse en cualquier momento de la vida, por ejemplo, ante una situación de estrés”, señaló.
Según detalló, cuando se identifica una lesión activa, el tratamiento puede extenderse durante aproximadamente un mes, de acuerdo con la evaluación médica, para controlar la infección. Luego, el paciente debe continuar con los controles indicados por el especialista.
Sin embargo, aclaró que no todas las personas con cicatrices necesitan medicación. El tratamiento depende de si existe una lesión activa y de las características de cada caso.
Flores también destacó que algunas personas pueden tener secuelas de una infección anterior sin haberse dado cuenta. En esos casos, conocer la existencia de una cicatriz permite estar atentos ante la aparición de nuevos síntomas.
Para reducir el riesgo de contagio, la oftalmóloga hizo hincapié en la manipulación segura de los alimentos y la higiene durante su preparación.
“Quiero poner como énfasis, y en mayúscula, el tema de las carnes bien cocidas”, remarcó. También recomendó prestar atención a los productos cárnicos que no reciben una cocción suficiente, incluidas algunas carnes ahumadas.
Entre las principales medidas preventivas, mencionó:
• Cocinar bien las carnes y evitar consumirlas crudas o insuficientemente cocidas.
• Lavar cuidadosamente las verduras, especialmente las que se consumen crudas.
• Utilizar cuchillos y tablas diferentes para manipular carnes crudas y vegetales, para evitar la contaminación cruzada.
• Lavarse las manos después de manipular carne cruda o trabajar con tierra.
• Mantener a las mascotas bajo cuidados veterinarios, con los controles y la desparasitación correspondientes.
Toxoplasmosis durante el embarazo: los riesgos para el bebé
Otro de los aspectos que destacó Flores fue la importancia de prevenir la infección durante el embarazo, especialmente cuando la mujer no tuvo contacto previo con el parásito.
En esos casos, una infección adquirida durante la gestación puede transmitirse al bebé y provocar toxoplasmosis congénita, con posibles consecuencias para la salud.
“Puede ser riesgoso desde el punto de que el bebé no llegue a la culminación del embarazo hasta que tenga toxoplasmosis congénita, que puede dar una lesión en el ojo muy típica, que la vemos los oftalmólogos, o lesiones cerebrales”, explicó.
Por ese motivo, recomendó que las embarazadas cumplan con los controles médicos y análisis indicados durante la gestación. También deben extremar las precauciones al manipular carnes crudas, lavar verduras y trabajar con tierra.
La detección de anticuerpos permite evaluar si hubo contacto previo con el parásito, aunque los resultados deben ser interpretados por el equipo médico para determinar los controles necesarios.
Finalmente, Flores señaló que el fondo de ojo puede revelar cicatrices compatibles con toxoplasmosis en personas que no recuerdan haber tenido síntomas. Durante la entrevista, estimó que alrededor del 20% de los pacientes examinados podrían presentar este tipo de marcas, según su experiencia clínica.
La oftalmóloga recomendó aprovechar los controles visuales para consultar si corresponde realizar un fondo de ojo, incluso cuando no existen molestias.





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