La actividad económica vinculada a la hotelería y la gastronomía de Misiones todavía no había conseguido recuperar en 2024 los niveles alcanzados dos años antes. Aunque registró una mejora real del 4,2% respecto de 2023, el sector permaneció casi 9% por debajo del máximo de 2022, según un informe elaborado por el Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC).
El dato surge del informe sectorial N° 7 del Producto Bruto Geográfico (PBG), que analiza la evolución de los servicios de alojamiento, restaurantes, comidas y bebidas entre 2018 y 2024. El estudio permite dimensionar las dificultades que enfrentó una actividad estratégica para Misiones, particularmente por su vinculación con el turismo de Puerto Iguazú y el movimiento económico de los principales centros urbanos.
La evolución muestra una trayectoria de fuertes altibajos. Después de crecer 3,2% en 2019, el sector sufrió una contracción del 12,6% durante 2020 como consecuencia de las restricciones impuestas por la pandemia. La recuperación llegó en 2021, con una expansión del 19,4%, y continuó en 2022, cuando avanzó otro 9,1%.
Ese último año marcó el punto máximo de actividad de toda la serie analizada. Sin embargo, durante 2023 se produjo una nueva caída del 12,6%, que prácticamente borró buena parte de la recuperación anterior. En 2024 hubo una mejora del 4,2%, insuficiente para regresar al nivel alcanzado dos años antes.
En términos acumulados, entre 2018 y 2024 la actividad real del sector creció solamente 7%, un resultado que refleja las dificultades para sostener una expansión económica continua.
Cuánto genera el rubro
El informe establece que los servicios de alojamiento y gastronomía generaron durante 2024 un Valor Agregado Bruto de 167.267 millones de pesos a precios corrientes, equivalente aproximadamente al 1,6% de la economía provincial.
Aunque su participación directa en el Producto Bruto Geográfico es relativamente reducida, el IPEC destaca su importancia estratégica por tratarse de una de las principales expresiones económicas del turismo, especialmente alrededor de las Cataratas del Iguazú.
La evolución de los valores nominales también muestra la importancia de distinguir entre aumentos monetarios y crecimiento real. Mientras en 2023 el valor agregado del sector alcanzó 53.524 millones de pesos, durante 2024 llegó a 167.267 millones. Sin embargo, una vez descontado el efecto de los precios, la expansión efectiva fue del 4,2%. Esta diferencia resulta fundamental para interpretar el desempeño de una actividad particularmente expuesta a la inflación, las variaciones cambiarias y las condiciones generales del consumo.
Cuál genera más
Uno de los resultados más interesantes del estudio es que la gastronomía tiene mayor peso económico que los servicios de alojamiento.
De acuerdo con la estimación del IPEC, los restaurantes y servicios de comidas generaron 88.485 millones de pesos de valor agregado en 2024, mientras que el suministro de comidas por encargo y catering aportó otros 9.701 millones.
En conjunto, los servicios de comidas y bebidas representaron 98.186 millones de pesos, equivalentes al 58,7% del sector. La hotelería y otros servicios de alojamiento, en cambio, alcanzaron 69.081 millones, con una participación del 41,3%.
La diferencia responde a la estructura productiva provincial. Mientras los establecimientos hoteleros se concentran principalmente alrededor del complejo turístico de Puerto Iguazú, los restaurantes, bares y otros servicios gastronómicos tienen una presencia más extendida, especialmente en Posadas y otros centros urbanos. El informe también identifica una elevada informalidad en el segmento gastronómico, circunstancia que dificulta la medición precisa de su actividad económica.
Menos contribuyentes
Otro aspecto relevante aparece en los registros de Ingresos Brutos. Entre 2019 y 2023, la cantidad de contribuyentes activos vinculados con restaurantes y servicios de comidas pasó de 1.070 a 862, una disminución del 19,4%.
En el conjunto del sector, los registros pasaron de 1.771 contribuyentes en 2019 a 1.491 durante 2023.
Para 2024, el padrón contabilizó 3.573 registros, de los cuales 1.981 correspondían a restaurantes y servicios de comidas, 988 a alojamiento y 604 a catering.
Sin embargo, el IPEC advierte expresamente que ese salto no representa necesariamente una expansión económica. La diferencia responde a modificaciones en la cobertura administrativa del padrón, que incorporó contribuyentes esporádicos y de mínima actividad que no estaban contemplados de igual manera en los registros anteriores.
Por ese motivo, las cifras de 2024 no son directamente comparables con las de los años precedentes y tampoco permiten determinar cuántos establecimientos nuevos comenzaron a funcionar.






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