Una nueva modalidad de estafa virtual utiliza la identidad de Frávega, una de las principales cadenas de electrodomésticos de Argentina, para atraer compradores con descuentos de hasta el 87% y obtener sus datos bancarios. El engaño fue detectado por especialistas de ESET Latinoamérica, quienes advirtieron que los responsables desarrollaron un sistema que permite cambiar las páginas de cobro para dificultar el bloqueo de la maniobra.
La investigación identificó una tienda online que reproduce la apariencia del sitio oficial de Frávega, incluyendo su logotipo, los colores institucionales, las categorías de productos y los anuncios de promociones especiales.
La diferencia está en la dirección de internet: mientras que la página legítima funciona en www.fravega.com, la versión fraudulenta utiliza un dominio similar, pero con letras omitidas y una extensión diferente. Para generar confianza, los responsables incorporaron imágenes de electrodomésticos, supuestas reseñas de compradores y mensajes que anuncian ofertas por tiempo limitado.
Descuentos que funcionan como anzuelo
Uno de los principales mecanismos utilizados para atraer a las posibles víctimas son los precios considerablemente inferiores a los habituales. En el sitio falso se ofrecían sillones ejecutivos a $27.990, parlantes portátiles JBL al mismo precio y tablets a $39.990, entre otros artículos.
Los descuentos anunciados oscilaban entre el 62% y el 87%, acompañados por advertencias sobre pocas unidades disponibles y contadores regresivos que buscaban generar urgencia para concretar las compras.
Los investigadores también detectaron que numerosos artículos, pese a pertenecer a categorías diferentes, compartían cuatro precios: $27.990, $29.990, $39.990 y $49.990. Lejos de ser una coincidencia, esa característica resultó fundamental para comprender el funcionamiento del fraude.
La trampa aparece al momento de pagar
La investigación de ESET permitió identificar un mecanismo que diferencia esta campaña de otras páginas falsas de comercio electrónico. Cuando una persona selecciona un producto y presiona el botón de compra, el sistema la redirige a una tienda externa que no necesariamente comercializa el artículo elegido.
Por ejemplo, alguien que intenta comprar un teléfono celular puede terminar en una pantalla de pago correspondiente a una cartera o un accesorio para mascotas. La particularidad es que el importe coincide con el precio que figuraba en la supuesta oferta de Frávega.
Según documentaron los investigadores, el sistema reconoce el valor de la compra y selecciona automáticamente una página de cobro que tiene cargado otro producto por exactamente la misma cantidad de dinero. Esta modalidad permite mantener separadas la tienda que imita a Frávega y las plataformas utilizadas para solicitar los datos de pago.
Si una de esas páginas es denunciada o dada de baja, los responsables pueden reemplazarla por otra sin necesidad de modificar toda la tienda falsa. Durante el seguimiento realizado por ESET, se comprobó que los destinos de cobro cambiaron entre el 5 y el 6 de octubre.
Cómo intentan obtener los datos de las tarjetas
El momento de mayor riesgo llega cuando el comprador completa el formulario para concretar la supuesta operación. Allí se solicitan el número de la tarjeta, su fecha de vencimiento, el código de seguridad (CVV), el nombre del titular y el DNI, además de otros datos vinculados con la compra.
Los especialistas comprobaron que, después de ingresar información de prueba, la página simulaba procesar el pago y mostraba un mensaje de error. La advertencia indicaba que la transacción no había podido completarse y sugería volver a intentarlo o utilizar otro medio de pago.
El objetivo de este mecanismo sería conseguir los datos de una primera tarjeta y, eventualmente, también los de una segunda, si el usuario decide repetir la operación.
ESET advirtió que quienes hayan completado estos formularios deben considerar comprometida la información bancaria ingresada, aun cuando el sistema haya informado que la compra fue rechazada. La investigación documentó el funcionamiento técnico de la maniobra, aunque no estableció cuántas personas pudieron resultar perjudicadas ni el monto de posibles pérdidas económicas.
Por qué el engaño puede ser más difícil de detectar desde el celular
Otra característica identificada por los especialistas es la forma en que estas páginas pueden aprovechar la navegación desde redes sociales. Cuando una persona abre un enlace desde aplicaciones como Instagram o Facebook, muchas veces accede a un navegador integrado que no muestra permanentemente la dirección completa del sitio. Esto puede dificultar que el usuario advierta que abandonó la página donde comenzó la compra y fue redirigido a otro dominio.
Además, en las pantallas de los teléfonos, el detalle de los artículos incluidos en el carrito puede aparecer oculto o reducido. De esa manera, el comprador puede concentrarse en comprobar que el importe sea el esperado sin advertir que está pagando por un producto completamente diferente.
Los investigadores también identificaron herramientas de seguimiento de visitas que permitirían a los operadores analizar la actividad dentro de las páginas fraudulentas. Sin embargo, aclararon que la presencia de esos mecanismos no demuestra por sí sola que los responsables hayan contratado publicidad paga en redes sociales.
Cómo reconocer una tienda falsa
La principal recomendación de los especialistas es comprobar cuidadosamente la dirección del sitio antes de ingresar información personal o financiera. En el caso de Frávega, la página oficial es www.fravega.com. Los dominios que presentan variaciones en el nombre o extensiones diferentes deben generar desconfianza, especialmente cuando llegan mediante enlaces compartidos por mensajes o redes sociales.
También conviene prestar atención a ofertas con rebajas extraordinarias, mensajes que anuncian la finalización inminente de una promoción y avisos de supuestas últimas unidades disponibles. Otra señal de alerta aparece cuando el comprador es enviado a una página diferente al momento de pagar, particularmente si el resumen del pedido muestra un artículo distinto del que había seleccionado.
Los expertos recuerdan, además, que la presencia del candado de seguridad o de una conexión HTTPS no garantiza que una tienda sea auténtica. Ese indicador significa que la comunicación está cifrada, pero no certifica que el comercio pertenezca realmente a la empresa cuya identidad utiliza.
Qué hacer si ya ingresaste los datos
Para quienes hayan intentado comprar en una página sospechosa y completado un formulario con información bancaria, la recomendación es actuar inmediatamente. El primer paso es comunicarse con el banco o la entidad emisora de la tarjeta mediante sus canales oficiales para solicitar el bloqueo preventivo y su reemplazo.
También es importante revisar los movimientos de la cuenta, identificar posibles operaciones desconocidas y realizar los reclamos correspondientes. Los especialistas aconsejan activar las notificaciones bancarias para detectar nuevos consumos y conservar capturas de pantalla, comprobantes, mensajes y direcciones de internet que puedan resultar útiles para formular una denuncia.
Asimismo, advierten sobre una segunda modalidad de engaño: supuestos operadores que contactan posteriormente a las víctimas para ofrecerles cancelar una compra o recuperar el dinero.
Nunca deben compartirse contraseñas, códigos de verificación ni claves de seguridad recibidas por mensajes, aunque la persona que los solicite asegure representar a un banco o a la empresa involucrada.
La investigación de ESET demuestra cómo una página que visualmente parece una tienda conocida puede esconder un sistema preparado para obtener información financiera. Por eso, antes de aprovechar una promoción, verificar que se está operando en el sitio oficial puede ser tan importante como comparar los precios.
Fuente: welivesecurity.com






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