Dos licenciadas en criminalística de la Policía provincial ratificaron ayer que no se registraron huellas o rastros de frenadas en el asfalto de la camioneta -cargada de cigarrillos ingresados de contrabando- que atropelló y mató al gendarme Robert David Barreto, durante la tarde del 14 de septiembre de 2014 y sobre la ruta provincial 103, entre Santa Ana y Oberá.
Rodrigo Días Da Silva tiene 28 años y está acusado de “encubrimiento de contrabando de importación (artículo 874, inciso 1, apartado D de la ley 22.415 o Código Aduanero), resistencia a la autoridad, (239 del Código Penal Argentino) y homicidio doblemente calificado cometido a un miembro de una fuerza de seguridad para procurar la impunidad para sí, (artículo 80 inciso 7 y 8 del CPA), todo en concurso ideal, en calidad de autor”.
Ayer se realizó la tercera audiencia ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Posadas, integrado por los jueces Ruth María Ponce de León, presidenta y los vocales Fabián Cardozo y Enrique Jorge Bosch (subrogante).
Las peritos de la fuerza de seguridad provincial pertenecen a la Unidad Regional XIII de San Ignacio y ambas intervinieron en el relevamiento planimétrico y análisis de las evidencias del choque a Barreto cuando formaba parte de un puesto de control del Escuadrón 11 de Gendarmería y arrollado por una Volkswagen Amarok, robada y puesta al servicio del tráfico de cigarrillos de fabricación paraguaya.
La planimetría indicó 15 puntos entre el lugar de impacto a Barreto con el frente de la camioneta en el medio de la ruta, en una recta, hasta que frenó entre malezas en un barranco del carril contrario al de Santa Ana-Oberá por el que transitaba Días Da Silva.
Las pericias hallaron rastros de sangre en el punto 8 de la secuencia, aún en el asfalto, más fragmentos de conos de seguridad, partes del vehículo, nuevamente sangre de la víctima, huellas de neumáticos en la banquina y en el barranco hasta llegar a la camioneta ya volcada (punto 15).
Se ratificó que la ruta estaba seca y que no se pudo obtener un rango de velocidad al momento de la colisión. Precisamente, porque no hubo rastro de frenos.
También destacaron que la camioneta posee sistema de frenos ABS, de mayor seguridad y que reduce el derrape, pero que tampoco se hallaron registros de este tipo de maniobra.
Se resaltó, ante la pregunta del fiscal Pablo Ricardo Di Loreto, que tampoco hubo maniobra por evadir al gendarme Barreto: “No hubo maniobra para evitar el choque”.
Una de las peritos de Policía Científica explicó que una camioneta como la que atropelló a Barreto, frena en 85 metros de 100 kilómetros por hora a cero y que desde el punto de la primera evidencia (cono y gendarme) hasta la referencia que se tomó como visible, hay 350 metros de distancia.
Esto dejaría firme que Días Da Silva, a las 16.30 del día mencionado, no tuvo problemas o obstáculos de visibilidad.
Respecto a los elementos de seguridad que utilizaban los efectivos del Escuadrón 11 de GN, una enfermera que asistió y trasladó hasta el Hospital Ramón Madariaga a Barreto, declaró también ayer y manifestó que la víctima tenía puestos chaleco refractario y el uniforme habitual de la fuerza federal.

Días Da Silva nació en Oberá y está detenido desde el 14 de septiembre de 2024 por la muerte del suboficial de Gendarmería Nacional, Robert David Barreto.
“Chato” fue atropellado cuando junto a sus compañeros de la fuerza se apostaron para realizar las señas correspondientes y que el transporte bajo sospecha de actividades ilícitas en la zona, disminuyera la velocidad y frenara para ser requisado.
Esto ocurrió hace dos años en jurisdicción de Santa Ana, sobre la ruta provincial 103 a la altura del kilómetro 6 muy cerca al ingreso al Parque de la Cruz, Barreto perdió la vida tras ser atropellado por una camioneta cuyo conductor se habría resistido a frenar, indica la elevación a juicio.
El vehículo que transitaba en sentido Santa Ana-Oberá colisionó al cabo primero de frente y por la fuerza del golpe le quitó la vida arrojándolo a la misma zanja en la que despistó y volcó.
La camioneta fue robada pocos días antes en Quilmes, provincia de Buenos Aires y se constató que cargaba veinte mil paquetes de cigarrillos paraguayos “Eight” valuados por entonces, en poco más de 22 millones de pesos.
La próxima audiencia se realizará el martes 20 de octubre a las 8.30. Será la última de producción de prueba y se definirá cuándo será el turno para alegatos y veredicto.










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