
En el marco de la concientización sobre la salud visual y las distintas etapas de la vida, la médica oftalmopediatra Nadia Flores, actual vicepresidenta de la Sociedad Misionera de Oftalmología, pasó por los micrófonos de FM 89.3 Santa María de las Misiones para abordar los cuidados necesarios desde el nacimiento, el impacto del uso desmedido de pantallas y la necesidad de priorizar los estudios preventivos antes que el mero uso de anteojos.
“El dar un lente y que el paciente vea bien no significa que tenga salud visual. Hablando de prevención, tenemos que ver qué tiene el paciente en el fondo de ojos, tomar la presión ocular y descartar otras afecciones“, remarcó la especialista, al tiempo que advirtió que muchas patologías graves no presentan síntomas iniciales evidentes.
Uno de los ejes de la entrevista estuvo centrado en los más pequeños, quienes raramente manifiestan o perciben que no están viendo de manera óptima. La Sociedad Argentina de Oftalmología Infantil recomienda realizar controles al nacer, a los 6 meses, al año de vida y a los 3 años.
“Los niños no nos pueden decir si ven bien o no. Uno siente que ven bien porque corren o juegan, pero el control en bebés recién nacidos permite detectar a tiempo si hay que operar una catarata congénita o identificar tumores observando el fondo de ojos”, explicó la Dra. Flores.
Asimismo, advirtió sobre situaciones cotidianas en las que el defecto solo afecta a un ojo: “Si los niños no juegan al pirata, no saben si ven bien de un ojo y del otro. Con los dos ojos abiertos ven bien, pero cuando llegan al consultorio y se tapan un ojo se dan cuenta de que no ven. Puede ir desde una infección como toxoplasmosis hasta afecciones más graves”.
Pantallas, miopía y el hábito en el hogar
El uso intensivo de celulares, computadoras y tabletas en niños y adolescentes fue señalado como uno de los factores determinantes en el incremento de diagnósticos de miopía en el consultorio. “Tenemos muchos niños con miopía por el entrenamiento del ojo a la pantalla. Ven borroso en el pizarrón y si se detecta a tiempo, sacándole el celular, recomendando más horas al aire libre y evitando el sedentarismo, es algo que se puede revertir antes de que necesiten lentes”, detalló la médica.
Sobre el manejo del hábito dentro del hogar, la profesional compartió su postura personal e institucional: “Atiendo a muchos niños con problemas por el celular y la exposición de tanto tiempo a las pantallas, por eso no le doy el celular a mis hijos hasta los 12 o 13 años”.
Ambliopía, estrabismo y la importancia del chequeo adulto
Durante la entrevista, la especialista hizo mención a la ambliopía —término asociado a lo que comúnmente se conoce como ‘ojo vago’ o ‘perezoso‘— y a la campaña de detección que se realiza a nivel nacional para pacientes de entre 4 y 14 años. “La ambliopía es cuando un ojo ve bien y el otro no. Como la maduración visual se da hasta los 8 o 10 años, si se detecta a tiempo con lentes o tratamiento se puede lograr que la visión mejore de forma pareja“, precisó.
Finalmente, sobre la población adulta, la doctora aconsejó realizar al menos una consulta anual y no esperar a los 30 o 40 años para someterse a la primera revisión. Mencionó además cómo las exigencias laborales frente a las pantallas tras la pandemia generaron un aumento de casos de estrabismo y visión doble en adultos, así como el impacto de patologías crónicas como la diabetes o la hipertensión en la retina.




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