Desde este jueves, Misiones comenzará a afrontar con recursos propios el costo de los medicamentos esenciales que dejaron de llegar desde Nación a través del programa Remediar. La Provincia estima que deberá destinar entre $1.000 millones y $1.200 millones mensuales para sostener la provisión en los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) y hospitales de Nivel I.
El dato fue ratificado por el subsecretario de Apoyo y Logística del Ministerio de Salud Pública, Carlos Báez, durante una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones. El funcionario explicó que la provincia viene absorbiendo desde hace varios meses prestaciones que anteriormente estaban a cargo de Nación y que, en el caso específico de Remediar, el reemplazo será total a partir de octubre.
Báez señaló que el esquema de envíos nacionales se había reducido de manera progresiva. De una canasta que originalmente contemplaba alrededor de un centenar de medicamentos, comenzaron a llegar cada vez menos productos, hasta que Nación comunicó que dejaría de enviar la totalidad de los medicamentos incluidos en el programa. Según explicó, la Provincia ya había comenzado a cubrir parte de esas faltantes y ahora deberá incorporar el resto a sus propias compras.
El impacto alcanza directamente a tratamientos de uso habitual en el sistema público. Entre ellos se encuentran medicamentos para hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares, como amlodipina, losartán combinado con amlodipina, atenolol, bisoprolol, carvedilol, enalapril, furosemida e hidroclorotiazida. También están incluidos fármacos para diabetes, como metformina y gliclazida, además de antibióticos de uso frecuente, entre ellos amoxicilina, cefalexina, azitromicina, ceftriaxona y penicilina G benzatínica.
A esa lista se suman medicamentos para enfermedades respiratorias, como budesonida, formoterol y salbutamol; levotiroxina para tratamientos vinculados con la tiroides; medicamentos para el colesterol, hierro y ácido fólico, además de productos de uso frecuente como ibuprofeno, paracetamol, omeprazol, sales de rehidratación oral, vitamina D y loratadina, entre otros.
Un gasto que no estaba previsto
La estimación de entre $1.000 millones y $1.200 millones mensuales fue calculada tomando como referencia los valores de junio. Sin embargo, Báez advirtió que ese monto ya podría resultar insuficiente, debido a que algunos componentes y principios activos utilizados para fabricar medicamentos tienen costos vinculados a insumos importados y, por lo tanto, a la cotización del dólar.
El funcionario reconoció que se trata de un volumen significativo para las cuentas sanitarias y explicó que este gasto no formaba parte de las previsiones originales. Si bien todavía resta determinar cómo se absorberá el costo en los últimos meses del ejercicio, indicó que la Provincia ya contempla esta nueva obligación dentro de la planificación presupuestaria para el próximo año.
La situación se produce mientras la demanda sobre el sistema público continúa creciendo. Báez estimó que cerca del 60% de la población misionera actualmente no tiene cobertura de obra social o prepaga, una proporción que, según explicó, aumentó respecto de años anteriores. A esto se suma que algunas obras sociales pequeñas atraviesan dificultades para cubrir la totalidad de los tratamientos de sus afiliados.
Como ejemplo, mencionó el caso de un medicamento para controlar la presión arterial que puede costar alrededor de $120.000: si una cobertura reconoce apenas el 30%, el paciente debería afrontar unos $100.000 de su bolsillo. Para muchas familias, sostuvo, ese desembolso termina siendo inaccesible.
En ese escenario, el abastecimiento de los medicamentos esenciales adquiere especial relevancia para evitar la interrupción de tratamientos destinados a controlar enfermedades crónicas. El propio programa Remediar fue creado en 2002, tras la crisis de 2001, precisamente para garantizar el acceso gratuito a medicamentos esenciales a personas que se atienden en el sistema público. Su distribución se realiza principalmente a través de los CAPS.
La Provincia ya había empezado a absorber otros programas
El reemplazo de Remediar no constituye, según explicó Báez, el único costo que Misiones comenzó a afrontar ante la reducción de los aportes nacionales. La Provincia también asumió parte de prestaciones vinculadas con salud sexual y reproductiva, entre ellas anticonceptivos, dispositivos intrauterinos y preservativos que anteriormente eran provistos mediante programas nacionales.
A su vez, el funcionario confirmó que Nación comunicó que dejará de enviar las leches destinadas a hijos de madres con VIH, por lo que la Provincia deberá comenzar a adquirirlas. En cambio, señaló que esperan que continúe el envío de los medicamentos específicos correspondientes al programa de VIH, aunque ya no lleguen otros insumos complementarios.
Estos gastos se agregan a las compras que Salud Pública ya realiza habitualmente para sostener la atención sanitaria provincial y que, en algunos casos, corresponden a medicamentos de mucho mayor costo. Por ese motivo, Báez planteó que existe preocupación por la posibilidad de que continúen trasladándose responsabilidades desde Nación hacia las provincias.
Reclamos a Nación y un escenario que cambia desde octubre
Consultado sobre las gestiones realizadas para recuperar el envío regular de los medicamentos, Báez indicó que la Provincia realizó los reclamos correspondientes, pero aseguró que recibió como respuesta que el esquema no se restablecerá. Según señaló, la situación no es exclusiva de Misiones y afecta también a otras jurisdicciones.
En ese sentido, explicó que algunas provincias ya realizaron sus proyecciones y podrán asumir el costo de los medicamentos, mientras que otras podrían enfrentar mayores dificultades para sostener la provisión a los pacientes.
El escenario nacional también se refleja en los datos del propio programa. Según cifras difundidas por el Gobierno de Misiones, el presupuesto de Remediar para 2026 cayó 72% respecto de 2023, mientras que los tratamientos entregados pasaron de 37,1 millones en 2022 a 14,1 millones en 2025.
Para Misiones, el desafío inmediato será garantizar que esa reducción en los envíos no se traduzca en interrupciones de tratamientos en la red pública. Báez admitió que la capacidad financiera provincial tiene límites y señaló que ya se realizó un relevamiento de aquellas prestaciones que podrían dejar de recibir asistencia nacional para incorporarlas a la planificación presupuestaria.
“Deberían estar en el presupuesto”, sostuvo el funcionario al referirse a las partidas necesarias para afrontar durante 2027 las nuevas obligaciones sanitarias que recaen sobre la Provincia.








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