
La propuesta para desmanterlar las funciones del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) podría afectar programas de asistencia destinados directamente a los productores. Entre las herramientas mencionó el financiamiento de tijeras electrónicas, motoguadañas, guinches y otros elementos utilizados durante la cosecha, además de becas para hijos de agricultores y trabajadores rurales.
Así lo planteó el subsecretario de Asuntos Yerbateros, Ricardo Maciel, quien anticipó que este miércoles se analizará una resolución que plantea eliminar distintas atribuciones y programas del organismo.
Según explicó Maciel a la FM 89.3 Santa María de las Misiones, la situación surgió luego de una reunión mantenida la semana pasada con funcionarios nacionales de la Secretaría de Agricultura, SENASA y otras áreas, quienes plantearon que varias funciones que actualmente desarrolla el INYM sean absorbidas por el organismo sanitario.
“Prácticamente todas” las atribuciones de fiscalización quedarían alcanzadas por la propuesta, señaló Maciel. En ese sentido, cuestionó que se pretenda trasladar al SENASA tareas que, según explicó, el organismo ya posee, pero que históricamente no fueron suficientes para atender la complejidad específica de la actividad yerbatera.
El funcionario misionero sostuvo que el INYM fue creado mediante una legislación específica justamente para ordenar y fiscalizar una actividad con características particulares.
“Todas las facultades de fiscalización, de control, de crear registro, de que el INYM no pueda contar con información de stock, no tener información de cómo está sucediendo el negocio, me parece que es retroceder y lisa y llanamente terminar de sacarle todas las funciones por las cuales fue creado el organismo”, afirmó.
La preocupación también alcanza a los programas de asistencia que actualmente reciben los productores. Maciel enumeró herramientas para la adquisición de tijeras electrónicas, motoguadañas, guinches y otros elementos destinados a facilitar las tareas de cosecha.
Según explicó, en esos programas el productor presenta un presupuesto y el instituto financia o subsidia aproximadamente el 50% del costo. También mencionó las becas destinadas a hijos de agricultores y trabajadores rurales, cuya continuidad estaría en discusión.
Maciel cuestionó además lo que considera una diferencia de criterio respecto de la asistencia al sector primario y a la industria. “Se considera malo el subsidio para el productor, pero no se considera malo el subsidio para el industrial”, sostuvo, al referirse al financiamiento de la participación de empresas en ferias internacionales y otras acciones de promoción comercial.
Para el funcionario, el proceso apunta a quitar herramientas al sector productivo y puede volver a dejar al productor en una situación de mayor vulnerabilidad frente a la industria. “No tenemos otra herramienta que reemplace esta”, afirmó Maciel al defender la continuidad del INYM. Y agregó que la defensa del organismo no responde, según planteó, a una cuestión partidaria, sino a la necesidad de contar con instrumentos específicos para la actividad yerbatera.
Cuestionamientos por el precio de la hoja verde
En paralelo, Maciel puso el foco en la situación económica de los productores y cuestionó que el argumento de la sobreoferta sea utilizado para explicar los bajos valores actuales. “Estoy convencido de que los bajos precios es porque es un acuerdo de cuatro o cinco empresas que dicen para qué precio ir a comprarle al productor. Y que el productor no tiene otro lugar donde vender”, manifestó.
El subsecretario recordó además que, según su exposición, antes de la intervención del INYM en los acuerdos de precios la hoja verde llegó a pagarse a valores muy inferiores. “Lo que corrigió en estos tiempos, estos 20 años de funcionamiento, fue justamente esto: transparentar el negocio”, sostuvo.
Maciel también cuestionó que actualmente se esté pagando alrededor de 280 pesos por kilo, cuando años atrás se habían alcanzado valores de 400 pesos. “No puede ser que se esté pagando 280 pesos tres años después que ya se pagara 400”, afirmó durante la entrevista.
Una cosecha que podría caer hasta 25%
Otro de los datos aportados por el funcionario fue su estimación de una merma de entre 20% y 25% en la cosecha de este año. Sin embargo, señaló que esa disminución de la producción todavía no se tradujo en una recuperación significativa del precio. “Este año vamos a tener un 20, 25% -estimo yo- de merma de la cosecha. Y con un 25% no hay impacto en el precio”, expresó.
Maciel consideró que podría registrarse una mejora durante el próximo año, aunque advirtió que, aun llegando nuevamente a los 400 pesos, se trataría de un valor similar al que ya se pagaba varios años atrás.
La discusión continuará en el directorio
La resolución será analizada inicialmente en una comisión del INYM. De allí podría surgir una propuesta para el directorio, que tiene prevista una reunión para el 29 de septiembre, donde también estarán en agenda otros temas vinculados al funcionamiento del organismo.
Maciel señaló que existe además una cuestión jurídica que deberá ser evaluada, debido a que algunas de las atribuciones que se pretenderían delegar fueron establecidas por ley para ser ejercidas por el directorio.
El funcionario remarcó que el planteo misionero apunta a preservar una herramienta que considera central para el sector productivo. “Acá pretendemos buscar herramientas que estén a favor de la actividad yerbatera. Y hoy consideramos que el INYM es la herramienta”, concluyó.









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