
¿Qué pasa cuando un mapa deja de ser un dibujo en el pizarrón y se transforma en una imagen real tomada desde el aire? ¿Qué ocurre cuando un alumno puede ver desde su aula el lugar del que habla el libro, aunque nunca haya tenido la posibilidad de viajar hasta allí?
Esa es la experiencia que desde hace algunos años desarrolla Héctor Kronbauer, profesor de Geografía, quien encontró en el uso de drones y la fotografía una herramienta para enseñar el territorio misionero de una manera mucho más cercana, visual y concreta.
Su proyecto comenzó en 2017, cuando empezó a incursionar en el mundo de los drones y a combinar esa actividad con su pasión por la fotografía. Pero fue después de la pandemia, en 2022, cuando decidió convertir esas imágenes en una herramienta pedagógica.
“Teniendo esta herramienta potente, dije: voy a salir a recorrer la provincia, realizar imágenes y después volcarlas a mis clases de Geografía”, contó Kronbauer en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
Desde entonces, recorrió distintos puntos de Misiones y también otros lugares del país para construir un banco de imágenes que hoy utiliza con sus estudiantes. La mayoría de sus registros corresponde a la provincia, una decisión que tiene además un objetivo pedagógico: acercar a los alumnos a un territorio que muchas veces conocen poco.
“En Geografía se enseña mucho respecto a cuestiones mundiales, de nuestro país, pero muy poco contenido hay de nuestra provincia. Entonces, lo que yo hice es lo que llamamos como currículum oculto y agarro y enseño mi provincia”, explicó.
Una clase de Geografía desde el aire
La metodología es sencilla, pero genera un efecto que difícilmente consigue una explicación tradicional. Kronbauer lleva una computadora, un proyector o directamente utiliza un teléfono para mostrar las imágenes y videos que realizó con su dron.
Mientras enseña contenidos del programa, incorpora los paisajes misioneros y los ubica en el mapa.
La Cruz de Santa Ana, el río Uruguay, el Paraná, el Iguazú, las Cataratas, los Saltos del Moconá y otros puntos de la provincia aparecen así dentro del aula.
“Quiero que los chicos mínimamente sepan dónde se encuentra la Cruz de Santa Ana, dónde se encuentra, en qué extremo de la provincia se encuentra el río Uruguay, el río Paraná, el río Iguazú, las Cataratas, los Saltos del Moconá o diferentes lugares naturales que tenemos nosotros en la provincia”, señaló.
Pero detrás del proyecto existe también una realidad social que el docente detectó en sus propias aulas.
Kronbauer trabaja en una escuela de colonia y advirtió que algunos de sus alumnos no tuvieron la posibilidad de viajar con sus familias para conocer distintos lugares de Misiones.
“Hay algunos que, por ahí, consultando con ellos, no conocen la ciudad de Posadas”, contó.
En ese contexto, el dron se convirtió en una especie de ventana hacia otros lugares.
“Sabemos muy bien que por ahí la situación económica hoy no está como para salir en familia un fin de semana y decir: ‘me voy a Cataratas, me voy a tal lugar’. Entonces yo vi la veta de poder acercar esos paisajes a través de un video, un reel o una foto”, explicó.

“La observación de ellos es de asombro”
El impacto en los alumnos aparece rápidamente. Kronbauer asegura que cuando proyecta las imágenes, la primera reacción suele ser de sorpresa.
“La observación de ellos es en principio de asombro, porque ellos dicen: ‘Ah, mirá, el profe estuvo en ese lugar’. Entonces es una imagen real que ellos pueden tener ya como algo tangible”, relató. Y allí aparece una diferencia fundamental respecto de la enseñanza tradicional.
“Ellos por ahí, a través de los libros, ya tienen cierta imagen. Al leer los textos no dimensionan lo que es el paisaje”, explicó.
Para el docente, la fotografía aérea permite comprender aquello que muchas veces resulta abstracto cuando solamente se lo explica con palabras.
“Podés leer miles de textos y no te va a dar la imagen de lo que estás viendo ahora en pantalla, por ejemplo”, afirmó.
Incluso hay paisajes que directamente no pueden ser comprendidos desde el nivel del suelo.
“Lo que se ve en pantalla no se ve a simple vista. No lo podés ver así parado en la ribera, no lo podés observar. Eso sí o sí tiene que ser desde el aire”, destacó.
Del río Uruguay al aula
Uno de los registros que más impacto tuvo fue el de la naciente del río Uruguay. Durante el verano, Kronbauer viajó hasta Brasil para registrar con su dron el lugar donde comienza uno de los ríos que atraviesa la región.
La experiencia tuvo también una intención educativa: mostrarles a sus alumnos que aquello que ven habitualmente desde Misiones tiene un origen mucho más lejano.
“Acá a 37 o 38 kilómetros tenemos el río Uruguay, en la localidad de Panambí. Y siempre estamos pendientes de que crece, que no crece, que tenemos el otro lado. Pero nunca nos ponemos a pensar dónde nace el río”, explicó.
Por eso decidió ir hasta la naciente.
“Me tomé el trabajo de ir hasta el lugar donde se produce la naciente del río y ahí justamente capturé. Tuvo un impacto tremendo ese video”, contó.
La experiencia también generó sorpresa entre quienes vieron las imágenes en redes sociales.
“Todo el mundo me decía: ‘Che Horacio, qué hermoso contenido’, porque la verdad que no sabíamos dónde nace el río Uruguay”, relató.
Ese material luego vuelve al aula y se convierte en una herramienta para explicar contenidos vinculados con hidrografía, territorio y localización.
Mucho más que paisajes bonitos
Para Kronbauer, el dron no sirve solamente para obtener imágenes llamativas. Desde el aire también se pueden estudiar fenómenos y características geográficas que son difíciles de observar desde tierra.
“A través del dron nosotros podemos ver cuestiones de biodiversidad, más que ver animales. Desde el aire podemos ver todo lo que es la parte de vegetación natural de la provincia, podemos ver cómo está conformado el relieve, cómo son las formas de sus riberas, la estructura de una ciudad. Todo se puede ver desde el aire”, explicó.
Uno de los ejemplos que utiliza en sus clases está relacionado con las fronteras internacionales.
Una imagen aérea del río Uruguay permite observar con claridad la división entre países y comprender que el límite no siempre es una línea abstracta dibujada en un mapa.
“Siempre decimos que el río es una frontera natural entre un país y otro. Ahora, ¿en qué parte está el límite? Y justamente se da en el canal. En la imagen se ve muy marcado el límite internacional”, señaló.

También enseña a usar el dron de manera responsable
El docente aclara que incorporar tecnología no significa simplemente comprar un dron y comenzar a volarlo.
Durante una charla que brindó en 2024 para estudiantes del Profesorado en Geografía del Instituto Montoya, donde se formó, explicó justamente cómo puede utilizarse esta herramienta con fines educativos.
“No es que hoy, siendo profe de Geografía, tenés que salir a comprarte un dron rápido porque tenés que enseñar o hacer algo más disruptivo. No, no es así”, remarcó.
En su caso, la herramienta surgió de una combinación entre su profesión y su interés por la fotografía.
También destacó la importancia de respetar las normas de vuelo, los límites de altura y las zonas donde está prohibido utilizar drones, además de preservar la privacidad de las personas y las propiedades.
“No es que me compro un dron y salgo a volar ya, porque hay que pedir ciertos permisos, hay que cuidar la privacidad de las viviendas”, advirtió.
Una provincia todavía por descubrir
Aunque ya recorrió numerosos puntos de Misiones, Kronbauer reconoce que todavía tiene una larga lista de lugares pendientes.
Entre ellos aparece Montecarlo y otros sitios más remotos que fueron surgiendo a partir de invitaciones de personas que conocieron su trabajo.
Pero el tiempo es uno de los principales obstáculos. De lunes a viernes está en la escuela y las salidas quedan prácticamente restringidas a los fines de semana. A eso se suman las condiciones meteorológicas, fundamentales para realizar vuelos seguros.
“Hay que analizar cuestiones de viento, cuestiones de precipitaciones y demás, que eso es muy importante también a la hora de volar”, explicó.
Mientras tanto, continúa ampliando un banco de imágenes que ya considera importante y que espera seguir actualizando.
“Tengo un banco de imágenes bastante grande, que tendría que comenzar a actualizarlo, pero eso también conlleva mucho tiempo, mucha inversión”, reconoció.
Sin embargo, considera que lo más importante ya está en marcha.
“Lo más importante ya lo tenemos como para comenzar, para trabajar y poder mostrar un poquito de cómo es nuestra provincia, nuestra hermosa provincia desde el aire”, afirmó.
En tiempos en los que las escuelas buscan nuevas formas de captar la atención de estudiantes acostumbrados a consumir imágenes permanentemente, Kronbauer encontró una manera particular de hacerlo: llevar el territorio real al aula.
Porque quizás para un alumno un mapa pueda mostrar dónde está un río. Pero verlo desde el aire, reconocer sus curvas, sus colores, sus costas y entender que ese paisaje existe realmente puede transformar una clase de Geografía en una experiencia.
Y, en el caso de Misiones, también puede servir para descubrir que muchas veces conocemos los nombres de nuestros paisajes mucho antes de conocer realmente el territorio que representan.






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