La transición hacia fuentes de energía más limpias y diversificadas comenzó a reflejarse en los números de la economía misionera. Así lo indica el tercer informe sectorial del Producto Bruto Geográfico (PBG) elaborado por el Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC), que fue publicado el pasado 4 de junio y analiza la evolución de los sectores vinculados al suministro de electricidad, gas, agua, saneamiento y gestión de residuos durante el período 2018-2024.
Entre todos los datos que aporta el estudio, uno sobresale por encima del resto: la generación de energía renovable no convencional registró un crecimiento real acumulado del 991% en apenas seis años. Según el informe, esta sub-rama productiva pasó de representar un Valor Agregado Bruto de apenas 22 millones de pesos constantes en 2018 a 240 millones en 2024. El trabajo técnico aclara que ese fuerte incremento parte de una base muy pequeña, por lo que las variaciones porcentuales aparecen amplificadas.
Sin embargo, sostiene que detrás de esa evolución existe una tendencia estructural vinculada a la incorporación de generación solar fotovoltaica distribuida y, en menor medida, al aprovechamiento energético de la biomasa forestal residual, dos recursos que la Provincia viene impulsando en los últimos años.
La publicación del IPEC forma parte de la nueva serie del Producto Bruto Geográfico de Misiones y busca desagregar con mayor precisión el comportamiento de distintas ramas económicas. En este caso, el análisis se concentra en los sectores D y E de la Clasificación Industrial Internacional Uniforme, que abarcan la generación y distribución de energía eléctrica, el suministro de agua potable, las cloacas y la gestión de residuos.
Pequeño, pero estratégico
Más allá del crecimiento de las energías renovables, el informe muestra que el conjunto de los sectores vinculados a los servicios públicos esenciales tuvo un Valor Agregado Bruto de 346.387 millones de pesos corrientes durante 2024, equivalente al 3,4% de toda la economía provincial.
De ese total, la energía eléctrica explica el grueso de la actividad, con 317.138 millones de pesos, mientras que el sector de agua y saneamiento aporta otros 29.249 millones.
Aunque la participación sobre el PBG parece relativamente reducida, el propio estudio remarca que se trata de actividades estratégicas porque constituyen la infraestructura básica que permite el funcionamiento del resto de los sectores productivos.
La composición interna también refleja esa importancia. La generación hidroeléctrica continúa siendo el principal componente de la matriz energética misionera, con una participación del 60% sobre el valor agregado conjunto de energía y saneamiento.
En segundo lugar aparece el transporte y distribución de energía eléctrica, actividad fuertemente vinculada al sistema cooperativo provincial, que representa el 28,8%.
En ese contexto, la generación renovable no convencional todavía ocupa un espacio reducido: representa apenas el 2,7% del total. Sin embargo, el informe destaca que su participación prácticamente se multiplicó por diez desde 2018, cuando apenas alcanzaba el 0,3% del agregado sectorial.
Una transformación gradual
Los técnicos del IPEC interpretan que el crecimiento de las energías renovables constituye uno de los principales cambios estructurales observados en la economía energética provincial durante los últimos años.
El documento señala que, mientras la generación hidroeléctrica muestra una dinámica madura y relativamente estable -con un crecimiento real acumulado de apenas 1,2% entre 2018 y 2024-, las nuevas fuentes renovables exhiben una expansión sostenida, impulsada por proyectos solares distribuidos y el aprovechamiento de residuos forestales para generación de energía.
A su vez, el estudio muestra que el transporte y distribución de energía eléctrica registró un crecimiento real acumulado del 14,8% en el mismo período, acompañando la expansión gradual del consumo regulado en la provincia.
No obstante, el informe también advierte que el año 2024 marcó un freno para buena parte de los servicios públicos. Después de la recuperación registrada tras la pandemia, la actividad energética y de saneamiento mostró un leve retroceso real, asociado al ajuste tarifario y a la pérdida de poder adquisitivo de los hogares en el actual contexto macroeconómico.
Pese a ese escenario, los datos del Producto Bruto Geográfico muestran que Misiones comenzó a incorporar nuevas fuentes de generación dentro de su estructura productiva. Todavía lejos del peso que conserva la hidroelectricidad, la energía solar y la biomasa aparecen como los segmentos de mayor dinamismo de toda la economía energética provincial y anticipan una transformación que, aunque gradual, ya empezó a reflejarse en las estadísticas oficiales.






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