Cada 2 de junio se conmemora en la Argentina el Día del Bombero Voluntario, un reconocimiento a la labor de los cuarteles voluntarios que velan por los argentinos, donde la vocación de servicio es la piedra angular de esta elección tan particular.
El compromiso del bombero voluntario se ve en las calles, en las personas con su gratificación, en la satisfacción de los protagonistas de haber cumplido con el objetivo cada vez que toca, aunque muchas veces se ve empañada por las carencias y falta de recursos al sector, ya que implica altos costos en materia de equipamiento y vestimenta, unidades, capacitación y tecnología.
En la provincia de Misiones hay alrededor de 1.200 efectivos quienes, a diferencia de años atrás, están altamente capacitados y, en general, bien equipados para salir a un rescate, un incendio.
En comunicación con la FM 89.3, el presidente de la Federación Misionera de Bomberos Voluntarios, Waldemar Laumann, saludó a todos los integrantes de los cuarteles de la provincia y resaltó el compromiso de quienes “están a la orden del día las 24 horas, los 365 días del año”.
El referente del cuarto de bomberos voluntarios de Montecarlo afirmó que actualmente los cuarteles misioneros atraviesan “un crecimiento importante institucional”, no solo en cantidad de integrantes sino también en calidad de formación y conducción.
“Hay buena respuesta a nivel federativo con respecto a capacitación y administración. Tenemos más de mil bomberos y bomberas voluntarios en la provincia y eso habla de un número importante de personas que se capacitan y trabajan constantemente”, expresó.

Actualmente, la provincia cuenta con aproximadamente 1.200 bomberos voluntarios entre hombres y mujeres, todos formados bajo los mismos estándares a través de la academia provincial, según Laumann.
En este sentido, el dirigente remarcó que el espíritu del bombero voluntario nace de una profunda vocación de servicio. “Después te volvés fanático de esto. La verdad que no sé explicar de dónde sale, pero es algo que nace de adentro del corazón”, sostuvo.
Con más de 40 años dentro del sistema de bomberos voluntarios, Laumann recordó que pudo conocer experiencias similares en distintos países y aseguró que el sentimiento es el mismo en todas partes del mundo. “Somos iguales en Alemania, Austria, Italia, Estados Unidos o acá en la Argentina. Tenemos esa vocación de servicio que nace naturalmente en la persona”, señaló.
Además, entre las cualidades de un bombero voluntario, remarcó la importancia de adaptarse al régimen disciplinario y colaborar con todas las tareas del cuartel.
El costo de equipar a un bombero

En otro tramo de la entrevista, Laumann explicó las dificultades económicas que atraviesan las asociaciones de bomberos voluntarios y reveló que equipar a un solo efectivo para intervenir en un incendio cuesta actualmente alrededor de 17 millones de pesos.
“Estamos hablando del casco, las botas, el equipo estructural, el equipo de respiración autónoma, comunicaciones, guantes y toda la protección personal”, detalló.
A pesar de ello, valoró el acompañamiento del Gobierno de Misiones mediante subsidios destinados a compras comunitarias que permiten a los cuarteles adquirir equipamiento y reponer elementos que van quedando viejos. “Todos los años compramos algo. No todo lo que necesitamos, pero vamos agregando y reponiendo lo que se va deteriorando”, señaló.
Las marcas que deja el servicio
Durante la entrevista, el presidente de la federación misionera relató algunas de las situaciones que más lo marcaron a lo largo de su carrera. Entre ellas recordó una anécdota insólita durante un incendio, cuando uno de sus compañeros, fumador, le pidió fuego para encender un cigarrillo mientras todo el frente estaba en llamas.
Sin embargo, reconoció que las escenas más difíciles son los accidentes de tránsito con víctimas fatales, especialmente cuando involucran niños. “He visto chicos que son los que más te lastiman. He visto personas que se nos fueron de entre los dedos de las manos. A veces los accidentes son tan traumáticos que es muy difícil salvar una vida”, relató. Y agregó: “Lo peor que te puede pasar en la vida del bombero es cuando hay chicos de por medio, bebés o nenes pequeños. He visto dotaciones completas destruidas, bloqueadas y shockeadas por ese impacto”, confesó.
Prevención y trabajo en las escuelas

Laumann destacó además el rol preventivo que cumplen los cuarteles en toda la provincia a través de charlas en establecimientos educativos y campañas de concientización. “Los chicos de la escuela primaria son los mejores retransmisores de las reglas de seguridad en el hogar”, afirmó.
Entre las recomendaciones más frecuentes mencionó evitar la quema de residuos domiciliarios, no secar ropa frente al fogón ni colocar prendas detrás de heladeras o freezers, además de mantener ventilados los ambientes calefaccionados para prevenir intoxicaciones con monóxido de carbono.
También valoró el acompañamiento de los medios de comunicación para difundir medidas preventivas. “Cuando los medios transmiten estas cosas a la comunidad, bajan considerablemente las situaciones de riesgo”, concluyó.





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