En el marco del Día Internacional de los Museos, una experiencia inédita en la región pone a la tecnología al servicio del patrimonio cultural: tres esculturas del período jesuítico fueron sometidas a tomografías y estudios de rayos X para profundizar su conocimiento y avanzar en tareas de conservación, cuyos resultados aún se encuentran en proceso de análisis.
Las piezas estudiadas fueron sometidas días atrás a estudios médicos de alta complejidad mediante técnicas no invasivas. El procedimiento se realizó en el sanatorio IOT, a través de un trabajo articulado entre el sector privado y la Secretaría de Estado de Cultura, mediante la Subsecretaría de Coordinación de Fomento y Regiones Culturales y Museos, encabezada por María Laura Lagable. La iniciativa busca llevar las tareas de conservación y restauración del patrimonio histórico-cultural provincial al máximo nivel que permite la tecnología actual.
Los estudios especializados de Tomografía Helicoidal Computada (THC) y rayos X se realizaron sobre bienes patrimoniales jesuítico-guaraníes pertenecientes a la colección del Museo Histórico y Arqueológico Andrés Guacurarí. Las obras corresponden a esculturas policromadas en madera y representan las iconografías de “Cristo Crucificado”, “San Isidro Labrador” y “San Agustín”, piezas de alto valor histórico y cultural para el patrimonio misionero.
“Trabajamos con los doctores especializados en diagnóstico por imágenes Leandro Esperanza y Claudio Arrechea, profesionales del sanatorio IOT, quienes nos otorgaron un turno especial para este caso. Decidimos hacerlo de esta manera porque utilizar equipamiento del sistema público podía significar quitarle el lugar a una persona que realmente lo necesitara”, explicó María Laura Lagable.
La funcionaria acompañó personalmente el traslado de las piezas desde el Museo Histórico y Arqueológico Andrés Guacurarí hasta la institución médica, junto a la restauradora Estela Garma y la arqueóloga Lorena Salvatelli, siguiendo estrictos protocolos de conservación y manipulación para garantizar el resguardo de las obras durante todo el procedimiento.
Mediante este trabajo articulado se llevaron adelante análisis científicos sobre piezas históricas con técnicas no destructivas, rápidas y seguras, que permiten conocer en profundidad la estructura interna de las esculturas. Los estudios posibilitan identificar los tipos de madera que conforman el soporte, detectar lagunas y deterioros, determinar si las tallas fueron ahuecadas, reconocer la presencia de clavos, anclajes y otros elementos internos, además de evaluar su estado general de conservación.
“Este tipo de estudios nos permite ampliar el conocimiento que tenemos sobre las piezas y avanzar en procesos de restauración con mayor precisión. Es la primera vez que en Misiones se realizan Tomografías Helicoidales sobre esculturas policromadas en madera; se trata de algo inédito para la provincia y también para la región, aunque las radiografías son un recurso más habitual”, explicó la restauradora Estela Garma.
A pesar de no ser un estudio frecuente, “es interesante el trabajo interdisciplinario con médicos y técnicos, porque así uno puede dirigir la búsqueda y ellos orientar los equipos en esa dirección”, agregó la profesional, que se desempeña en el laboratorio de restauración existente en el Museo Juan Yaparí.
Descubriendo posibles secretos
La Tomografía Helicoidal permite realizar un análisis no destructivo. En este caso, el objetivo principal es ver “lo invisible” sin intervenir las piezas. Entre otras posibilidades, estos estudios permiten identificar materiales, determinar si existen estructuras internas, refuerzos metálicos o huecos en las esculturas, detectar plagas, grietas internas o procesos de degradación ocultos, e incluso descubrir bocetos o capas de pintura previas en obras antiguas.
“Me interesó mucho hacer este estudio, ya que sabemos que hay ejemplos impactantes en la historia del arte”, explicó Esperanza. Y detalló que muchos profesionales de la medicina, sobre todo cirujanos, mantienen un vínculo cercano con las obras de arte antiguas debido a que las primeras prácticas quirúrgicas surgieron en Egipto hace cientos de años. “Entonces siempre miramos ahí. Y ellos han tenido un gran salto en el estudio de momias con estas técnicas”, señaló.
Por ejemplo, en momias, el uso de tomografías computadas permitió revelar rostros, amuletos ocultos bajo vendajes y enfermedades antiguas sin necesidad de abrir los envoltorios. En esculturas de madera, estas técnicas permiten observar la forma de tallado y determinar si el interior está hueco o relleno. En pinturas, incluso, posibilitan descubrir si un lienzo fue reutilizado por el artista.
Junto con el doctor Arrechea, “queríamos ser parte de esto porque nos interesa médica y científicamente esta investigación. Que, por otra parte, hasta donde averiguamos, no tiene precedentes en la región”, declaró Esperanza. Como ventaja adicional, destacó que contar con toda la información generada por estas tomografías facilitará en el futuro la realización de impresiones 3D destinadas a difusión, exhibiciones y presentaciones.
Buscando la excelencia
“Estamos orgullosos de poder llevar este estudio a cabo en nuestra provincia, ya que desde el área de conservación y museos nos estamos tomando muy en serio el cuidado del patrimonio que pertenece a todos los misioneros”, explicó Lagable. “En otras acciones nos hemos enfocado en las obras de la colección pictórica privada que se encuentra en el Museo Yaparí. En este caso, avanzamos sobre el patrimonio jesuítico. La idea es siempre buscar la excelencia en conservación y adquisición de conocimiento”.
Vale destacar que este lunes los museos de todo el mundo celebrarán el Día Internacional de los Museos bajo el lema “Museos uniendo un mundo dividido”. La propuesta destaca el potencial de los museos como puentes frente a las divisiones culturales, sociales y geopolíticas, promoviendo el diálogo, el entendimiento, la inclusión y la paz entre las comunidades.
En ese sentido, “los museos son espacios que generan conocimiento y ese saber debe transmitirse a la comunidad, porque posibilita su desarrollo cultural, turístico y económico”, coincidieron Lagable y Garma.












