La actividad comercial en la ciudad de El Soberbio, situada en el extremo noreste del Alto Uruguay cayó de forma drástica en los últimos meses y el floreciente paisaje céntrico pasó a mostrar su costado más crítico por el masivo cierre de PyMEs familiares y comercios de cercanía.
“Se empiezan a ver locales cerrados por todos lados o bien locales vacíos, porque la gente ya no entra a comprar como antes. Esto hace algunos años no era así, hay un cambio muy marcado”, explicó el comerciante gastronómico Gastón Petterson en diálogo con PRIMERA EDICIÓN, tras graficar que la situación se agudiza día a día, principalmente desde que “los brasileños dejaron de venir a comprar acá”, acotó.
“Comparando con Alba Posse, Bernardo de Irigoyen, Iguazú, San Antonio o San Javier, que somos todas ciudades en zona de frontera con Brasil, El Soberbio directamente se está quedando para atrás”, prosiguió Petterson.
Y luego indicó: “Hasta hace algunos años, si querías emprender acá no alcanzaban los locales para alquilar. Ahora muchos tuvieron que cerrar, sobran fondos de comercio, pero nadie más puede emprender por la situación. Eso antes no pasaba, faltaban locales”.
La situación genera preocupación porque la economía local depende en gran medida del comercio minorista y de pequeños emprendimientos. Ya que también a diferencia de otras ciudades con actividad industrial o grandes empresas, en El Soberbio predominan los comercios familiares.
“Acá no hay grandes industrias. La mayoría de los habitantes somos todos emprendedores, dueños de negocios chicos o tiendas, quienes dependemos del turismo brasileño, que hoy no se ve”, amplió el comerciante.
Según recordó, durante años, su ciudad natal mantuvo un importante movimiento económico impulsado por el comercio fronterizo y la llegada constante de compradores brasileños. Esa dinámica permitió el crecimiento de pequeños negocios, tiendas y emprendimientos familiares que tenían así una fuente permanente de ingresos. “Hoy la actividad ya no muestra el mismo nivel de movimiento”, sentenció.
La difícil situación en el paso fronterizo
Uno de los factores que más golpea al comercio local es la situación del paso fronterizo en Porto Soberbo (Brasil) y las dificultades que enfrentan los brasileños que antes realizaban compras en El Soberbio y ahora no van más porque no pueden trasladar a su país la mercadería adquirida en Argentina.
De acuerdo a lo que señaló Gastón Petterson, aunque las compras se realizan legalmente y con factura, la falta de un centro de frontera habilitado del lado brasileño provoca inconvenientes para quienes regresan a sus ciudades con la compra realizada en Argentina.
“Los brasileños compraban acá normalmente, pasan el control argentino, pero después en Brasil, si viven a más de 30 kilómetros de Porto Soberbo, la Receita Federal o la Policía Militar, que hace controles en la ruta directamente les confiscan la mercadería”, explicó Petterson.
“La gente ya no quiere venir a comprar por eso y elige entrar a nuestro país por donde no van a tener problemas”, se explayó, “porque si les revisan el vehículo y encuentran productos argentinos les dicen que no pueden pasarlo, porque no hay aduana habilitada en el paso. Pasados los 30 kilómetros de intercambio fronterizo vecinal todo ingreso es ilegal”, señaló.
La situación desalienta la llegada de compradores brasileños, quienes históricamente representaron un movimiento económico clave para muchos rubros comerciales en esa ciudad.
“Se aguanta, pero se entiende también que la situación del país no es la mejor”, expresó Petterson.
El comerciante reconoció por último, que existen expectativas respecto a una eventual recuperación económica, aunque aclaró que todavía no se observa un impacto concreto en las ventas ni en la actividad cotidiana.








