En los últimos días se multiplicaron las historias de vida sobre la universidad pública y su rol como espacio de formación y, sobre todo, de oportunidades de crecimiento personal y profesional.
Una de esas historias es la de Mara Ryzuk, sanvicentina de 21 años que en 2023 se mudó a Eldorado para estudiar lo que más le apasiona: el cultivo y el trabajo en el campo. La joven es estudiante avanzada de Ingeniería Agronómica, en la Facultad de Ciencias Forestales (FCF) de la UNaM.
El último jueves, Mara fue seleccionada para una beca del Programa de Intercambio Académico Latinoamericano (PILA), una propuesta de formación entre países de toda América Latina que busca fortalecer el intercambio y la producción de conocimiento local.
El destino de la beca es la Universidad del Cauca, en Colombia, y la estudiante aseguró en entrevista con PRIMERA EDICIÓN que “es una oportunidad muy importante en mi formación, además de representar también a la facultad, a la universidad y la provincia en otro país”.
Para poder viajar, hoy alterna el cursado de sus últimas materias con actividades para cubrir los costos de pasaporte y traslado, entre ellas una rifa solidaria que organizó con ayuda de familiares, amigos y vecinos.
Una inspiración inicial
Mara nació y creció en San Vicente. Allí tuvo el primer contacto con lo que más adelante sería su inspiración a la hora de decidir qué quería estudiar. “Yo vengo de la chacra y siempre me interesó mucho el ámbito agrícola, formarme en eso y especializarme en las producciones locales”, contó.
Así, cuando finalizó la secundaria, decidió inscribirse en la carrera de Ingeniería Agronómica, en la Facultad de Forestales. Para cursar, tuvo que mudarse a Eldorado, a 113 kilómetros de su ciudad natal.
Actualmente se encuentra en cuarto año, en la última etapa de la carrera, y confesó que “en la facultad fue mucho esfuerzo y compromiso con el estudio para poder llevar adelante la carrera”.
Mara contó que el paso de lo aprendido en sus primeros años a la universidad fue transformador: “Cambió más que nada el sustento científico. Ver todo desde un punto de vista más técnico y poder mejorar las técnicas que se llevan a cabo en la chacra”.
Hoy, se define como una “estudiante de universidad pública del interior de Misiones” y valoró la oportunidad que le dio la UNaM de elegir una profesión. Sin la FCF, “creo que no tendría la oportunidad ni siquiera de estudiar una carrera universitaria. No tendría los recursos para pagarme una universidad privada, así que partiendo desde ahí, me cambia totalmente la vida hablando personalmente”, aseguró.
Dentro de la carrera, detalló que le interesa la edafología, que estudia los suelos, y las técnicas para conservar los recursos naturales.
Una oportunidad imperdible
El destino de la beca de intercambio, que tiene una duración de seis meses, es la Universidad del Cauca, en Colombia. Mara contó que fue una convocatoria abierta para cubrir dos vacantes, la otra en México, y que en el proceso de selección “al que tenía mejor perfil académico, mejor promedio y rendimiento en general se lo seleccionaba para ir al intercambio”.
Entre los gastos que debe afrontar para llegar a Colombia están los pasajes, el seguro médico, pasaporte y “otros gastos de movilidad internacional”, precisó. Por eso, ya organizó la primera actividad para reunir ese dinero: una rifa con premios que consiguió a través de donaciones.
En esta etapa, contó que la están apoyando “familiares, vecinos que me conocían de San Vicente, y de Eldorado también. Mucha gente de la facultad, que valora muchísimo lo que significa esta oportunidad, muchísimos compañeros y profesores estuvieron apoyándome”.
Si el viaje se concreta, contó cuáles son sus expectativas: “Espero enriquecer mi formación desde otro punto de vista, en otro país, conocer otra cultura, otros cultivos, porque allá la agricultura cambia porque es otro contexto, obviamente”. Y agregó: “Siempre me interesó esto de aumentar mi visión a lo que es Latinoamérica”.





