Una investigación por el presunto robo de equipos de sonido e iluminación pertenecientes a un boliche de Posadas derivó en un allanamiento realizado por la Policía en un comercio céntrico, donde fueron recuperados numerosos elementos denunciados como sustraídos.
El procedimiento se concretó cerca de las 23 del martes en el local “Bowling Strike”, ubicado sobre avenida Mitre y calle España, luego de varios meses de averiguaciones encabezadas por efectivos de la Mini Brigada de la Comisaría Tercera.
La causa se originó a partir de la denuncia presentada por Diego Arturo S. P. (38), quien relató que en septiembre de 2025 había entregado bajo modalidad de alquiler distintos equipos de sonido e iluminación profesional a un boliche situado sobre avenida Corrientes y Centenario.
Según explicó el denunciante, tiempo después el propietario del local nocturno le informó que todos los elementos habían sido robados del establecimiento, situación que motivó la denuncia formal ante la Policía.
Con el avance de la investigación, los efectivos lograron establecer que parte de los equipos denunciados podrían encontrarse dentro del comercio ubicado en pleno centro posadeño. A partir de esos datos y tras reunir distintos elementos probatorios, solicitaron una orden de allanamiento al Juzgado de Instrucción Nº 2.
Fuentes policiales indicaron que previamente los investigadores habían intentado realizar una inspección judicial y tomar declaración al responsable del local, aunque el procedimiento no pudo concretarse debido a la negativa del propietario para permitir el ingreso.
Finalmente, con la orden judicial correspondiente, los uniformados ingresaron al inmueble y realizaron una exhaustiva requisa en distintos sectores del comercio, donde hallaron múltiples equipos de sonido, iluminación profesional y accesorios técnicos que coincidían con los denunciados como sustraídos.
Durante el operativo no se presentó el propietario del comercio allanado ni tampoco su representante legal. Las actuaciones se llevaron adelante con la presencia del encargado del local, quien permaneció en el lugar mientras se desarrollaban las tareas judiciales y policiales.
Todos los elementos secuestrados fueron documentados y trasladados a sede policial, quedando a disposición de la Justicia.






