El médico infectólogo y epidemiólogo Hugo Luis Pizzi advirtió sobre la situación del Hantavirus en la Argentina, donde durante el último año se registraron más de 70 casos en distintas provincias.
Si bien el foco internacional está puesto en un brote detectado en un crucero con seis casos y tres muertes, el especialista destacó que el problema también tiene circulación activa en el país, con presencia en varias regiones.
Situación en Argentina
Pizzi detalló que los casos se distribuyeron en múltiples provincias, con mayor concentración en el norte y sur del país. “El año pasado tuvimos más de 70 casos. La provincia que más tuvo fue Salta. También hubo casos en Buenos Aires, Entre Ríos, Río Negro y Jujuy”, indicó en diálogo con la FM 89.3 Santa María de las Misiones.
El especialista remarcó que el virus presenta circulación endémica en zonas rurales y periurbanas, especialmente en regiones donde habita el ratón colilargo. Según explicó, el contagio suele asociarse al contacto con ambientes contaminados por roedores, aunque también existen antecedentes de transmisión interhumana en situaciones específicas, como el brote ocurrido en Epuyén.
En ese sentido, advirtió que “si usted tiene una casa cerrada por mucho tiempo, un galpón o vive en zonas de naturaleza, hay que ventilar, usar guantes y mascarilla, y desinfectar con lavandina”.
“La huerta o quinta no debe estar pegada a la vivienda”, agregó.
Pizzi recordó que no existe actualmente una vacuna ni un tratamiento antiviral específico para el hantavirus. “No tenemos medicamentos eficaces ni vacunas todavía. El tratamiento es sostener las funciones vitales. Muchos pacientes se salvan, pero depende mucho del estado general previo”.
Brote en un crucero
Sobre la situación en el crucero, Pizzi consideró poco probable la presencia del roedor en el barco y planteó otra hipótesis: “Es muy difícil que haya un ratón colilargo en un barco. Lo más probable es que una persona haya subido ya en período de incubación y haya desarrollado la enfermedad a bordo”.
Según explicó, el período de incubación puede variar entre 5 y 21 días, lo que permite que una persona viaje sin síntomas y luego desarrolle la enfermedad en tránsito.




