La provincia de Misiones puso en marcha un operativo para el retiro, traslado y destrucción de armas de fuego secuestradas en causas judiciales, en el marco de un plan que busca reducir la circulación de armamento ilegal.
La medida se implementa bajo un esquema de trabajo conjunto entre organismos nacionales y provinciales, entre ellos el Registro Nacional de Armas (ReNAr), el Banco Nacional de Materiales Controlados (BANMaC), el Ministerio de Gobierno, la Policía, el Superior Tribunal de Justicia y el Registro Provincial de Armas.
El procedimiento se enmarca en la Acordada Nº 31 del Superior Tribunal de Justicia, que establece un nuevo protocolo para la gestión de armas incautadas en el fuero penal. La normativa fija lineamientos para su depósito definitivo y dispone que, una vez cumplidas las instancias judiciales correspondientes, el destino final sea la destrucción.
El circuito incluye distintas etapas: desde el secuestro del arma en un procedimiento policial, su incorporación a una causa judicial y, finalmente, su eliminación mediante procesos controlados.
Según se informó, el operativo se viene preparando desde hace meses con la recolección del material decomisado en las distintas circunscripciones judiciales de la provincia. En la etapa final, el armamento será trasladado a Buenos Aires para su fundición.
La iniciativa apunta a ordenar la gestión de armas secuestradas y evitar su acumulación en depósitos judiciales, en un contexto donde las autoridades buscan reforzar los mecanismos de control sobre el material ilegal.





