En plena mañana y a la vista de vecinos de la orilla misionera del río Paraná de Puerto Iguazú, se desató un ataque a balazos contra embarcaciones de la Prefectura Naval Argentina que por milagrosa decisión del destino no culminó en una tragedia fatal.
Los disparos comenzaron a sonar a las 8.30 y picaban en el agua y rozaban las lanchas de la fuerza de seguridad federal que intentaban interceptar una barcaza a motor en la que transportaban bultos plásticos de color negro, típicos embalajes de mercadería de contrabandistas que intentaban llegar a la costa de Puerto Iguazú provenientes de la jurisdicción paraguaya de Presidente Franco.
Uno de los proyectiles que partieron entre la vegetación de la soberanía del vecino país, impactó en la mano izquierda de Paola Elizabeth Montiel, joven suboficial de la PNA que integraba una de las patrullas del operativo.
De inmediato los botes de Prefectura regresaron a la costa argentina para que la funcionaria pública fuera llevada al hospital de Iguazú para las curaciones y estudios correspondientes.
Las mismas fuentes confirmaron que tras las observaciones médicas respectivas, la suboficial fue dada de alta con las indicaciones pertinentes para su recuperación en reposo.
La conmoción fue extrema, de acuerdo a fuentes contactadas por PRIMERA EDICIÓN, no fue excepcional lo sucedido sino que reflejó el peligro que corren los uniformados al intentar prevenir o repeler el tráfico ilegal de mercadería y estupefacientes en la zona.
El ataque, del que oficialmente no hubo comunicado ni manifestación oficial del Ministerio de Seguridad de la Nación, ocurrió en la zona conocida como paso clandestino “Cantera”, altura del kilómetro 1.920 del río y muy próximo al cruce del hito Tres Fronteras de Puerto Iguazú.
Respecto a las armas con que interviene Prefectura para estos operativos, se reiteró que los efectivos no se despliegan con proyectiles de plomo o de similar peligro sino que, por estricto protocolo, actúan con balas denominadas de fogueo para intimidar a los infractores en tránsito flagrante sobre el río.
Interviene en la búsqueda del esclarecimiento de lo sucedido, el juez Federal de Puerto Iguazú, Marcelo Cardozo y el fiscal respectivo, Marcelo José Bernachea.





