Un nuevo episodio de tensión institucional se vivió el jueves en el Concejo Deliberante de Colonia Delicia, donde la sesión debió ser levantada en medio de un cruce entre autoridades y un vecino que asistía al recinto para realizar reclamos y pedidos de informes.
El protagonista del hecho fue Walter Pintos, quien fue candidato opositor en 2023 y desde hace años participa de las sesiones públicas con el objetivo de solicitar información sobre la gestión municipal.
Según su propio testimonio, su presencia genera incomodidad en las autoridades del cuerpo.
“Suelo llevar varios reclamos hace años. Siempre voy, insisto, pido informes. No me dan respuesta y no me quieren ver”, expresó Pintos a PRIMERA EDICIÓN, quien aseguró que no es la primera vez que es retirado o cuestionado dentro del recinto. “La vez pasada también el presidente y me echó. Lo que molesta es que pido el balance para saber donde gastan el dinero público”, agregó.
El referente sostuvo que su accionar se limita a presenciar, filmar y pedir explicaciones, aunque indicó que incluso fue objeto de una denuncia por violencia que no prosperó. En ese sentido, denunció un patrón de conducta por parte de las autoridades: “Acá hay abuso de autoridad del actual y de la anterior también”.
Entre sus principales cuestionamientos, Pintos apuntó a la falta de acceso a la información pública. Aseguró que los balances se aprueban sin ser exhibidos y que no existen mecanismos transparentes para que los vecinos puedan conocer en qué se utilizan los recursos municipales.
“Aprueban los balances y ni siquiera se muestran, siempre a libro cerrado. No hay nada digitalizado, no sabemos en qué se gastan los recursos del pueblo”, afirmó. También mencionó presuntos gastos que, a su entender, no se reflejan en obras concretas.
En ese marco, señaló que en una oportunidad le informaron sobre una inversión millonaria en obras de agua que, según describió, no se corresponde con la realidad observada. Además, cuestionó la ejecución del presupuesto municipal y la falta de obras visibles en distintos sectores de la localidad.
“Hay barrios sin agua, no se arreglan los caminos, no hay obras. Lo único que se hizo fueron dos cuadras de empedrado”, sostuvo. También mencionó proyectos inconclusos, como un centro comunitario, un centro cívico y una terminal que —según indicó— lleva años sin avances.
“Intimida e incomoda”
Consultado por la situación, el presidente del Concejo Deliberante, Matías Sosa, dio una versión distinta de los hechos y atribuyó el conflicto a una disputa de carácter político.
“Es un conflicto político; Pintos fue candidato y tiene aspiraciones políticas, interrumpe y agrede constantemente, lo que impide el desarrollo normal de las sesiones”, sostuvo Sosa. En esa línea, consideró que los reclamos por falta de información “son una excusa” para justificar una conducta que calificó como agresiva.
El titular del cuerpo también advirtió que se evalúa la posibilidad de recurrir a la fuerza pública si las interrupciones continúan en futuras sesiones. “No queremos llegar a ese extremo, pero es necesario para poder desarrollar los temas”, indicó. Asimismo, aseguró que la información pública está disponible para cualquier ciudadano.
“No está a la altura”
Desde la oposición, el concejal Miguel Toty Tarnoski coincidió en que las sesiones se desarrollan en un clima de conflicto, aunque apuntó principalmente contra la conducción del Concejo.
“La gestión del Consejo es autoritaria y evita el debate, lo que afecta la seriedad de las sesiones”, afirmó. Si bien reconoció que el comportamiento del vecino “a veces es complejo” y puede generar confrontación, sostuvo que el problema de fondo radica en el funcionamiento del cuerpo legislativo.
“El presidente no está a la altura de la circunstancia y actúa autoritariamente, lo que impide el tratamiento de temas importantes”, agregó Tarnoski, quien también cuestionó al oficialismo por la escasa presentación de proyectos y la falta de respuestas a denuncias realizadas por la oposición.





