Lo que comenzó como un fuerte reclamo vecinal por la inseguridad y distintos problemas ambientales en el barrio Don Pedro empieza a mostrar señales de cambio. Tras una recorrida de PRIMERA EDICIÓN el 22 de marzo último, para hablar con los vecinos y visibilizar la problemática, la respuesta institucional no tardó en llegar y los vecinos salieron a destacan que “hubo avances concretos en materia de seguridad y una mejor organización comunitaria”.
“Días después de la nota tuvimos una reunión con el Foro de Seguridad, realizada el pasado 25 de marzo, donde los vecinos pudimos trasladar de manera directa las inquietudes del barrio a las autoridades”, señaló a este Diario el vicepresidente de la comisión barrial de Don Pedro y Los Lapachos, Manuel Oliveira. Habían participado de ese encuentro el subsecretario de Seguridad y Justicia, Eduardo Maj; el jefe de la Seccional V, comisario Nicolás Dujauten; el presidente del Foro de Seguridad, Facundo Vanettala; y distintos representantes de la Defensoría del Pueblo.
Lejos de quedar en un simple intercambio, el encuentro marcó el inicio de una etapa de trabajo conjunto. En ese sentido, según relató el vicepresidente de la comisión barrial, uno de los logros más significativos fue la mejora en la comunicación con la Policía. El hombre contó que a partir de ese momento, no solo se reforzó la atención de emergencias a través del 911, sino que también se habilitaron vías alternativas de contacto directo con las comisarías cercanas, “permitiendo respuestas más ágiles ante situaciones de inseguridad”, sostuvo.
Hay que recordar que, en el caso de Don Pedro, uno de los reclamos más reiterados había sido la falta de presencia policial. Sin embargo, tras la reunión, los vecinos comenzaron a notar cambios. Se implementaron recorridas periódicas de la motorizada en sectores como Los Lapachos y zonas internas del barrio, “lo cual generó una mayor sensación de resguardo”, remarcó Oliveira.
“Hoy vemos que ante un llamado, la respuesta es más rápida”, explicó el dirigente quien además destacó que “el compromiso asumido por las autoridades se está cumpliendo de manera progresiva”.
Consultado sobre lo que quedó en agenda para seguir trabajando, el vecino explicó que “actualmente la comisión se está enfocando en las urgencias que siguen siendo necesarias atender para el barrio, por ejemplo, la colocación de mayor luminaria y el estado de las calles, que son un gran problema. A su vez, queremos aprovechar las ganas de participar de la gente y trabajar en conjunto para tener nuestra propia escuela, ya que la mayoría de los chicos tiene que ir lejos para estudiar, cruzar la ruta, andar tarde en colectivo y demás”, acotó el hombre.

El problema del terreno de la ex-AFIP
Otro de los puntos críticos abordados fue la situación de un terreno presuntamente perteneciente a la ex-AFIP incendiado hace un par de años, actualmente señalado como foco de inseguridad. Allí, los vecinos advertían la presencia de personas ajenas al barrio, lo que generaba preocupación y una percepción de riesgo constante.
Tras el planteo, Oliveira contó que se iniciaron gestiones para determinar la titularidad del predio y avanzar en soluciones legales, teniendo en cuenta que se trata de una propiedad privada. Mientras tanto, la Policía comenzó a intervenir con mayor frecuencia en el lugar, evitando su ocupación permanente y realizando controles preventivos.
Según indicaron desde la comisión, esta situación también mostró mejoras: “actualmente el espacio se encuentra más controlado y ya no presenta la misma dinámica que nos generaba temor entre los vecinos”.
Otro aspecto positivo que destacó el dirigente barrial fue la articulación con la delegación municipal, que comenzó a trabajar de manera más sostenida en el barrio. Tareas como desmalezamiento, descacharrización y limpieza se realizan con mayor frecuencia, porque contribuye a la prevención de delitos y problemas sanitarios.





