La suba del precio de los combustibles se consolidó como el principal factor de presión sobre la inflación en Paraguay durante marzo, en un contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica y la volatilidad del mercado petrolero.
De acuerdo con datos del Banco Central del Paraguay, el índice de precios al consumidor (IPC) registró un incremento del 0,8% en marzo, por debajo del 1,2% observado en el mismo mes de 2025. Sin embargo, el informe oficial señala que el resultado estuvo fuertemente impulsado por el encarecimiento de los combustibles, que aumentaron un 11,6% en el mes.
Este incremento se vincula directamente con la inestabilidad del mercado internacional del petróleo tras el inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, lo que generó un fuerte impacto en las cotizaciones globales. En ese escenario, el precio del diésel acumula una suba cercana al 50%, mientras que las naftas registran incrementos del orden del 30%, según datos del Ministerio de Industria y Comercio.
El encarecimiento de los combustibles no solo incidió de manera directa en el IPC, sino que también impactó en otros rubros. El costo del transporte aumentó un 1,5%, mientras que los bienes de la canasta registraron una suba del 1,2%, evidenciando el efecto en cadena que generan los ajustes en la energía sobre el resto de la economía.
Pese a este escenario, las autoridades descartaron problemas de abastecimiento. El director de Combustibles del Ministerio de Industria y Comercio, Marcelo Benítez, aseguró que el país cuenta con reservas suficientes para cubrir la demanda interna durante al menos tres a cuatro meses, gracias al stock disponible de Petropar.
No obstante, el funcionario advirtió que la evolución de los precios es incierta y dependerá de la dinámica del conflicto internacional. “Los combustibles se dispararon y no podemos predecir si los precios van a ir para abajo”, sostuvo, al tiempo que remarcó que el mercado local opera bajo un esquema de libre competencia desde 2018, lo que limita la intervención estatal en la fijación de precios.
En este contexto, las subas ya comenzaron a trasladarse de forma parcial a los consumidores, con ajustes aplicados por emblemas privados y aumentos graduales en los precios de Petropar, lo que anticipa un escenario de presión sostenida sobre el costo de vida.
Diferencias de precios
Las diferencias de precios entre ciudades fronterizas reflejan el impacto regional de estas subas. En Posadas, el diésel de mayor calidad se ubica actualmente en torno a los 2.499 pesos argentinos por litro, frente a los 2.100 pesos que costaba hace un mes, lo que representa un incremento de 399 pesos.
Al tipo de cambio estimado de 4,4 guaraníes por peso argentino, el valor equivale a unos G. 10.950 por litro. En Encarnación, un combustible equivalente como el diésel Mbarete se comercializa a G. 8.269 por litro, mientras que en emblemas privados ronda los G. 8.575.En el caso de la nafta súper, el precio en el mercado paraguayo es de G. 7.565 por litro, mientras que en Posadas alcanza los 2.030 pesos argentinos, equivalente a unos G. 8.932. La diferencia entre ambas ciudades se aproxima a los G. 1.300 por litro.
En términos generales, la inflación acumulada en el primer trimestre del año alcanzó el 1,4%, mientras que la variación interanual se ubicó en 1,9%. Para todo 2026, el Banco Central del Paraguay proyecta una inflación del 3,5%, en un contexto donde la evolución de los combustibles aparece como una de las principales variables a seguir.
Con información de Infobae, Ultimahora (PY) y La Tribuna (PY).








