En un escenario marcado por la caída del consumo, el endeudamiento de las familias y la pérdida de rentabilidad, el comercio de Posadas atraviesa uno de sus momentos más complejos. Así lo describió el presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP), Federico Panozzo, quien trazó un balance preocupante del primer trimestre, aunque valoró la extensión de los programas Ahora provinciales hasta junio como una de las pocas herramientas capaces de dar algo de oxígeno al sector.
Lejos de hablar de recuperación, el referente empresarial prefirió ponerle nombre al presente que atraviesan muchos locales. “Crisis, lamentablemente. Mirá que buscamos sinónimo y tratamos de salir de esta palabra, pero estamos en una situación crítica, sin dudas”, sostuvo en diálogo con FM de las Misiones.
La definición no fue aislada. Panozzo explicó que hoy la realidad del comercio posadeño combina distintas estrategias de supervivencia. Algunas firmas bajan la persiana, otras se mudan para abaratar costos y varias intentan sostenerse a partir de asociaciones o formatos compartidos. “Hay mucha reconversión, mucho cliente que cambia de domicilio, que busca salir del microcentro. Hay algunos casos de comerciantes que se asocian a otro rubro y a otras personas, y terminan abriendo tiendas multirubro, comparten gastos de alquiler”, señaló.
Ese movimiento, aclaró, no responde a una etapa de expansión ni a una reconfiguración natural del mercado, sino a la necesidad de sostenerse en pie. Según explicó, detrás de cada decisión aparece la misma búsqueda, mejorar la rentabilidad o, al menos, seguir funcionando en un contexto adverso.
En ese marco, la confirmación de la continuidad de los programas Ahora hasta junio fue recibida con alivio por parte del sector. Para la CCIP, no se trata de una solución definitiva, pero sí de una herramienta determinante para evitar que el deterioro se profundice aún más. “Son noticias que nosotros celebramos, porque son el resultado de esto que nosotros sostenemos como trabajo de cámara. Buscar herramientas hoy para hacer de contención a los comerciantes”, afirmó.
Panozzo recordó que el planteo había sido trasladado al Gobierno provincial a comienzos de año y que, tras varias reuniones, finalmente se avanzó con la actualización de topes y la prórroga de los beneficios. A su entender, este tipo de medidas puede ayudar a mover el mostrador en una plaza donde el bolsillo del consumidor también llega muy golpeado.
De hecho, uno de los puntos centrales del diagnóstico expuesto por la entidad es que la retracción de las ventas no puede analizarse únicamente desde la oferta. El problema, advirtió, también está del otro lado del mostrador. “Tenemos consumidores que están con sus cuentas colapsadas”, resumió, al referirse al incremento de deudas, atrasos y dificultades para afrontar gastos cotidianos.
Esa situación, remarcó, alcanza tanto a trabajadores estatales como a empleados mercantiles. “También están endeudados, también tienen sus cuentas personales o créditos que hayan tomado con atrasos, por eso los bancos nos muestran números de que aumentan en los índices de morosidad”, indicó. En ese contexto, aun cuando existan promociones o financiación, el repunte no es inmediato porque buena parte del público llega con capacidad de compra muy deteriorada.
Por eso, el titular de la Cámara evitó generar expectativas desmedidas sobre un rebote rápido. Consideró que las decisiones anunciadas pueden ser positivas, pero aclaró que su impacto no será automático. “Para que impacten realmente en el bolsillo del comerciante o del consumidor tienen un proceso de trabajo”, explicó. Y añadió que recién dentro de algunos meses podría empezar a observarse “un poco más de estabilidad y de oxígeno” en los negocios.
Además de la continuidad de los Ahora, Panozzo destacó otros anuncios vinculados a mejoras administrativas y alivio impositivo. Según expresó, la reducción de trabas burocráticas en la liquidación de impuestos y ciertas quitas tributarias también pueden colaborar con un escenario menos asfixiante. Aun así, insistió en que el comercio sigue operando bajo una presión fuerte, con márgenes muy estrechos y obligaciones acumuladas.
A ese cuadro se suma otro factor de preocupación. Mientras muchos empleadores todavía intentan ordenar sus cuentas, a nivel nacional se negocia un nuevo incremento salarial para empleados de comercio. Aunque reconoció la necesidad de recomponer ingresos, Panozzo advirtió que su eventual homologación podría generar tensiones en negocios que hoy no están en condiciones de absorber mayores costos de manera inmediata.
Pese al panorama, el dirigente mostró un tono algo más esperanzado que en otras intervenciones públicas. Lo atribuyó, justamente, a que algunos planteos impulsados por la Cámara comenzaron a encontrar respuesta. “Nos da optimismo saber que hay medidas que la Cámara ha planteado, que fueron escuchadas, fueron trabajadas y hoy están siendo publicadas”, destacó.
Esa mirada, sin embargo, no desconoce la magnitud del problema. “Hay un porcentaje alto de comercios que se están cerrando, y mucho más es el porcentaje de empresas que están realmente con sus saldos y cuentas comprometidas”, advirtió. Por eso, más que hablar de mejora, en la entidad se enfocan hoy en sostener actividad, preservar estructuras y buscar herramientas que permitan atravesar el momento.
En esa línea también se inscriben iniciativas como el Reventón, que volverá a realizarse en Posadas con la expectativa de estimular el movimiento comercial en un mes que aparece como clave. Panozzo definió este tipo de acciones como “un vientito a favor” y remarcó que, aunque no resuelven por sí solas la crisis, sí pueden colaborar para apuntalar determinados fines de semana o fechas puntuales.
La apuesta, explicó, está puesta en que abril logre un promedio mejor en materia de ventas, apalancado tanto por las promociones como por el movimiento de Semana Santa y el posible flujo turístico.



