La crisis económica en la que se encuentra sumergido el país en la actualidad no escapa a ningún estrato social y por ende a ningún tipo de rubro comercial, a pesar que el mismo pueda ser automotriz, alimentario, tecnológico o del conocimiento y saber, como el caso de los libros.
Las librerías de todo el país bajaron en forma significativa sus ventas, pese a que la lectura de libros en papel es un boom a nivel mundial, a pesar de que la lectura digital está al alcance de la mano y es mucho más barata y gratuita en la mayoría de sus formatos.
En tanto y a raíz de este aprieto que golpea a este rubro comercial, desde la FM 89.3 Santa María de las Misiones se entrevistó a Matías Scarabotti, propietario de la Librería Tras Los Pasos, con locales en Posadas y Oberá, para que cuente como vive en primera persona este dificultoso momento en materia económica y empresarial.
“En este difícil contexto económico el libro es un producto de última necesidad. Primero necesitas vestirte, comer, pagar la luz, el gas y muchas familias tienen dificultades para llegar a esos objetivos. Entonces, un libro es la última necesidad en este momento complicado”, relató este empresario del rubro librerías.
Además añadió que “las librerías que están sufriendo esto, principalmente, son las medianas como las nuestras. Las más chiquitas atendidas por sus dueños, no tienen mucha estructura y todo lo que venda su dueño es para él, no tiene grandes gastos y le es un poco más sencillo soportarlo; y las grandes cadenas están en los grandes centros de consumo, donde hay mercados culturales de consumo muy grandes, tienen otras condiciones frente a los proveedores, mejores condiciones comerciales, entonces lo pueden soportar un poco más”.

En la continuidad del áspecto negativo, en lo económico dijo que “las librerías medianas como la nuestra que tiene una estructura de 25 empleados divididos en tres sucursales, es costoso; por la distancia con los centros de distribución y los gastos son más altos”.
Al ser consultado acerca de cuánto ha sido la merma en estos últimos tiempos en las ventas, marcó que “La caída en cantidad de libros vendidos viene cayendo de manera interanual. Por ejemplo de marzo del 2023 a marzo del 2024, tuvimos una caída tremenda de alrededor del 28%. De marzo del 2024 a marzo del 2025 caímos, pero un poco menos, 15% y ahora estamos con una caída acumulada con respecto a un año atrás del 20%; si uno suma las caídas en unidades vendidas de libros en los últimos años es enorme, no para de caer.”
Al mismo tiempo resaltó que “además tenemos otro problema. El libro no acompañó a la inflación. Hoy un libro de bolsillo sale 25 mil pesos; y un libro tamaño grande sale alrededor de 40 mil pesos. Entonces no acompañó a la inflación tampoco la suba de los libros, o sea, se quedó atrás, los libros quedaron más baratos que la inflación; lo que sí subieron fueron los gastos”

Sobre a cuánto tendría que actualizarse el costo de un libro para que sea rentable tener una librería, indicó que “tendríamos que estar hablando de un 40 a 50% más como mínimo; pero ¿qué va a pasar?: más gente va a quedar afuera del consumo”.
Una aclaración importante: “los precios de los libros son uniformes en todo el país. No está permitido vender a un precio más alto, ni más bajo. Cualquier librería de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos o la Patagonia van a tener el libro al mismo precio que lo van a comprar en Posadas u Oberá”, destacó Matías Scarabotti.
Por último, el empresario comercial también reconoció que a raíz de esta crisis reinante “nosotros en este momento tenemos cuatro personas menos, en relación al 2024, y esperamos poder seguir conservando las que están, pero esto cada vez se pone más difícil”.
“Uno va de menor a mayor con el achique, vas achicando todo lo que podes, hasta que llegas un momento que bueno tenés que pasar a niveles un poco más alto y obviamente despedir a una persona es algo muy doloroso, es terrible. Pero no la realidad exclusiva de las librerías, en general todos los rubros comerciales, incluso los que venden productos de primera necesidad están en una situación difícil”, remarcó.




