El Congreso Internacional de Derecho Procesal “Presente y Futuro del Derecho Procesal” comenzó en Puerto Iguazú con una convocatoria que supera los 250 asistentes y la participación de representantes de diez países de América, además de profesionales provenientes de distintas provincias argentinas. El evento posiciona a la ciudad como un punto de encuentro clave para el análisis del sistema judicial y también genera un importante movimiento en la economía local.
Durante la apertura, el ministro del Superior Tribunal de Justicia de Misiones y docente de la Universidad Católica de Santa Fe, Juan Manuel Díaz, destacó la magnitud del encuentro y el nivel de los expositores convocados.
“La verdad que un inicio por todo lo alto de este Congreso Internacional de Derecho Procesal, con más de 250 asistentes. Tenemos inscritos personas de diez países de América, de muchas provincias argentinas”, señaló, y remarcó que se trata de una propuesta que “va a quedar en lo que es la memoria de sus participantes, por el alto nivel de las exposiciones”.

El desarrollo del congreso no sólo implica una instancia académica, sino también un impacto concreto en la actividad económica de Iguazú. La llegada de más de 250 visitantes entre magistrados, abogados, académicos y estudiantes genera demanda en hotelería, gastronomía y transporte, consolidando a la ciudad como sede de eventos de alcance internacional fuera de la temporada turística tradicional.
En ese marco, Díaz puso en valor el intercambio de conocimientos que se produce en este tipo de encuentros y su proyección en la práctica profesional. Explicó que el aporte académico puede ser aplicado tanto en el Poder Judicial como en el ejercicio independiente, al tiempo que favorece la construcción de vínculos entre especialistas. “Hay muchas conferencias que están dirigidas a los abogados de la profesión liberal”, indicó, y agregó que el contacto directo permite fortalecer la comunidad jurídica más allá de lo virtual.
Uno de los ejes centrales gira en torno a la incorporación de herramientas tecnológicas en la justicia. Según detalló, la digitalización atraviesa las principales disertaciones, aunque subrayó la necesidad de mantener controles éticos y la intervención humana en la toma de decisiones. “No se trata simplemente de dejar que un algoritmo pueda anticipar una decisión humana”, advirtió, al tiempo que sostuvo que el rol del operador jurídico resulta “irreemplazable”.
El congreso también incluye una fuerte presencia de estudiantes y agentes judiciales, lo que, de acuerdo al ministro, impacta de manera directa en la capacitación de recursos humanos dentro de la provincia. “Tenemos más de 250 personas en sus butacas en este momento”, afirmó, al describir una participación que combina formación, intercambio profesional y crecimiento institucional.
Las actividades continuarán con una agenda intensa que contempla más de 12 conferencias magistrales distribuidas en jornadas de mañana y tarde. Está previsto que al cierre se elaboren conclusiones que servirán como insumo para futuras mejoras en el sistema judicial.




