El gobierno de Irán lanzó una dura advertencia contra el presidente argentino Javier Milei, a quien acusó de haber cruzado una “línea roja” tras calificar a la República Islámica como un “enemigo” durante su reciente gira por Estados Unidos.
La reacción se conoció a través de una editorial publicada en el diario Tehran Times, considerado una voz cercana al régimen de los ayatolás en el plano diplomático. Allí, bajo el título “Milei, Quo Vadis?”, el analista Saleh Abidi Maleki cuestionó el alineamiento del mandatario argentino con lo que definió como el “eje estadounidense-sionista”.
Según el texto, Teherán no puede permanecer indiferente frente a lo que interpreta como un proyecto de “iranofobia” y advirtió que el país debe diseñar una “respuesta proporcionada” ante esta postura. El conflicto se desató tras el discurso que Milei brindó el pasado 9 de marzo en la Universidad Yeshiva, donde se declaró “orgulloso de ser el presidente más sionista del mundo” y responsabilizó a Irán por los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y la AMIA en 1994.
Desde la mirada iraní, estas declaraciones, en un contexto de tensión militar con Israel y Estados Unidos, ubican a la Argentina como un actor activo en una ofensiva contra su territorio. En esa línea, la editorial fue más allá y acusó al mandatario de intentar convertir al país en el “Israel de América Latina”, señalando incluso supuestas actividades de espionaje vinculadas a empresas argentinas en cercanías de fronteras iraníes.
El trasfondo de la disputa refleja además un deterioro profundo en la relación bilateral. Actualmente, la embajada argentina en Teherán no cuenta con personal permanente, luego de que la Cancillería retirara su presencia tras los ataques a instalaciones nucleares iraníes en junio de 2025.
En paralelo, en Buenos Aires crecen las presiones dentro del oficialismo para expulsar al personal diplomático iraní que aún permanece en el país, en un escenario de vínculos prácticamente rotos entre ambas naciones.





