Colaboración: Francisco
Pascual y Martín Ghisio
En el sur de Misiones, la región de San Javier atraviesa un proceso de transformación productiva caracterizado por la diversificación de las actividades agropecuarias y el creciente protagonismo de la ganadería bovina.
La zona, que históricamente se caracterizó por la presencia de sistemas agrícolas basados principalmente en la producción de caña de azúcar, comenzó en los últimos años a avanzar hacia modelos productivos más diversificados, incorporando nuevas alternativas agrícolas y ganaderas.
Históricamente, la cuenca productiva vinculada a este cultivo llegó a involucrar entre 400 y 600 productores provenientes de distintos municipios del sur de Misiones, entre ellos Mojón Grande, Itacaruaré, Dos Arroyos y Puerto Rosario. En los últimos años esa cifra se redujo a alrededor de 200 productores activos, en un contexto de cambios productivos en la región.
Actualmente la superficie destinada a la caña se redujo significativamente y se estima que quedan menos de 500 hectáreas dedicadas a este cultivo en la cuenca, frente a unas 2.900 hectáreas históricas que supo ocupar la actividad.
Frente a este escenario, los productores comenzaron a incorporar nuevas alternativas productivas.
“Los productores avanzaron principalmente hacia la ganadería bovina, además de producciones agrícolas diversificadas como maíz, mandioca, maracuyá y la implantación de pasturas. En algunos casos también se desarrollan pequeñas elaboraciones artesanales derivadas de la caña, como azúcar rubia o mascabo”, explicó el ingeniero agrónomo Daniel Babi, jefe de la Agencia de Extensión Rural del INTA en San Javier.
De esta manera, la tendencia productiva de la región fue evolucionando desde sistemas centrados en un único cultivo hacia modelos más diversificados y resilientes.
Crecimiento de la ganadería
Entre las actividades que comenzaron a consolidarse en la zona, la ganadería bovina aparece como una de las principales alternativas. Muchos de los productores que anteriormente se dedicaban a la agricultura incorporaron la cría y recría de ganado como actividad principal o complementaria en sus establecimientos.
Según datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), actualmente en el departamento se registran más de 9.000 cabezas de ganado, lo que refleja el crecimiento que viene experimentando esta actividad en la región.
Además del aumento del stock ganadero, también se observa un crecimiento del número de productores con rodeo, mayor superficie implantada con pasturas y un fortalecimiento de las asociaciones ganaderas locales.
Acompañamiento técnico
En este proceso de transición productiva, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), a través de la Agencia de Extensión Rural San Javier, acompaña a los productores con asistencia técnica, capacitaciones y articulación institucional.
Entre las principales líneas de trabajo se destacan las capacitaciones en manejo de pasturas, manejo del rodeo y sanidad animal, así como la promoción de tecnologías forrajeras orientadas a mejorar la base alimenticia del ganado.
Uno de los ejes técnicos es la implantación de pasturas tropicales adaptadas a la región, entre ellas la pastura conocida como Doña Emma, cuya multiplicación en establecimientos productivos permite fortalecer la base forrajera de los sistemas ganaderos.
El trabajo también se desarrolla en articulación con asociaciones ganaderas locales y con la Federación de Asociaciones Rurales y Forestales de Misiones (FARM), que contribuyen a organizar a los productores, facilitar capacitaciones y fortalecer el desarrollo productivo de la región. En este contexto, la ganadería, la diversificación agrícola y el fortalecimiento organizacional de los productores aparecen hoy como algunos de los pilares de esta nueva etapa productiva que atraviesa la región de San Javier.





