El gobierno italiano prorrogó oficialmente el plazo para la inscripción de hijos menores de edad, una decisión que trae alivio a muchas familias argentinas descendientes de italianos. La medida se produce después de una primera reforma estricta que limitaba la inscripción y que estaba a punto de vencer en mayo de 2026.
Según Antonella Bortolotti, abogada especialista en ciudadanías italianas es “una buena noticia porque veníamos de una seguidilla de malas noticias, de complicaciones, y esto es un respiro sin duda a todos aquellos que tenían una situación sobre todo con los hijos menores”.
La prórroga se logró gracias al pedido de múltiples asociaciones y de los representantes de los ciudadanos italianos que viven en el exterior, quienes lograron que el Parlamento italiano aceptara extender los plazos.
Bortolotti explicó en la FM 89.3 Santa María de las Misiones que “todos los ciudadanos italianos que vivimos en el exterior votamos a un representante que representa justamente a aquellos ciudadanos que viven en el exterior. Fueron estas personas quienes presentaron proyectos y lograron que se prorrogue este plazo”.
La abogada recordó que “la ciudadanía italiana se basaba en el principio del ius sanguinis, sin límite generacional”. Pero, “la reforma previa había generado un embudo administrativo y la exclusión de bisnietos y tataranietos del proceso habitual”. Explicó que “un primo que descendía del mismo tatarabuelo no puede sacar la ciudadanía hoy. Esto genera una falta de igualdad ante la ley y abre la posibilidad de iniciar un trámite judicial de ciudadanía vía recursos de inconstitucionalidad”.
Además, Bortolotti destacó que la prórroga viene acompañada de otra buena noticia, como es la exención de la tasa administrativa de 250 euros que había encarecido los trámites. “Este fue el último empujoncito que necesitaba el que estaba dudando de sacar la ciudadanía a los hijos, porque ahora que no hay que pagar esa tasa, el procedimiento es mucho más accesible”, expresó.
Con la prórroga, miles de familias tendrán tiempo de regularizar la situación de sus hijos, evitando sobrecargas administrativas y permitiendo que los descendientes de italianos puedan acceder a la ciudadanía de manera más ordenada y justa.




