Con un nuevo defensor, se reiniciaría mañana el debate oral que tiene en el banquillo de acusados, por delitos contra la integridad sexual de una menor, a un padre de 35 años, imputado desde mayo de 2013 en esta capital. La quinta audiencia, que debía concretarse hace una semana y tiene a cinco testigos citados, será la última de producción de pruebas en este juicio iniciado el 23 de febrero ante el Tribunal Penal 1 de la Primera Circunscripción Judicial.
Las reiteradas dilaciones se iniciaron durante las horas previas a la primera jornada de debate y correspondieron a los recursos de la defensa: recusaciones de la conformación del tribunal, pedidos de suspensión por maternidad y paternidad reciente y, ya durante las audiencias en ejecución por sendas renuncias de un total de cuatro abogados particulares, y la internación del acusado en una clínica psiquiátrica que derivó en la detención del mismo luego que los peritos de salud mental del Cuerpo Médico Forense diagnosticaran que no padecía ninguna alteración o patología que le impidiera continuar su juzgamiento.
El lunes, los integrantes del TP-1, Gustavo Arnaldo Bernie, Miguel Mattos y Juan Carlos Sosa, los dos últimos subrogantes, decidieron declarar abandonada la defensa por parte de los abogados y designaron a Mario Ramírez, defensor oficial 3, al frente de la responsabilidad.
Por estos incidentes, el fiscal Vladimir Glinka con el apoyo del querellante en la causa, Hugo Zapana, solicitó al Tribunal que se analice la actuación del abogado particular Eduardo Paredes respecto al abandono de la defensa del encartado y que se apliquen las sanciones que prevé el Código Procesal Penal de Misiones, de hasta dos meses de suspensión para ejercer su profesión y sendas multas en dinero, por ejemplo, las costas de la incidencia.
“Dolor de cabeza”
El fiscal Glinka es titular del Tribunal Penal 2 y subrogante en el TP-1 y hoy debía iniciar otro juicio en la sala de audiencias de calle San Martín casi 25 de Mayo. Este debate debió ser suspendido y los funcionarios judiciales intentan reprogramar la agenda.
“Más que un dolor de cabeza”, resumieron las fuentes consultadas en el TP-2 por PRIMERA EDICIÓN, respecto a la drástica variación de lo pautado ante lo sucedido a cuatro cuadras (calle La Rioja 1561) en el TP-1 y que ya provocó siete días de demora.
“Si no se toman medidas, o al menos se analiza lo sucedido en los ámbitos respectivos, estos hechos se van a repetir”, resumió una de las fuentes.












