El Ministerio de Educación fue el ministerio provincial que más cargos jerárquicos perdió con la aprobación del Decreto 267, firmado por el gobernador Hugo Passalacqua y el ministro de Hacienda Adolfo Safrán, publicado ayer en el Boletín Digital de la Provincia. En total, el decreto eliminó 13 direcciones y una coordinación y una secretaría privada del área.
No obstante, a este ajuste en su estructura jerárquica, el ministro de Educación Ramiro Aranda aseguró a PRIMERA EDICIÓN que “no implicará una reducción de la planta porque la mayoría de esos cargos estaban vacantes, porque los directores se fueron jubilando y no se designaron reemplazantes”.
Según recordó, “cuando asumí, en diciembre de 2023, viendo la situación económica nacional el Gobernador sacó el decreto que frenó el pase a planta y las nuevas designaciones dentro de la estructura del Estado provincial. Es decir que ya veníamos en un proceso de designar solamente en los lugares más estratégicos como son la Subsecretaría de Educación y la Subsecretaría de Educación Técnica, donde hay muchísimo trabajo con las escuelas, mientras que algunas direcciones o subsecretarías más chicas empezaron a quedar con cargos vacantes porque ya no estábamos designando para no generar gasto”.
En este contexto, Aranda aseguró que el Decreto 267 “no tendrá un impacto negativo ni implicará una reducción de la planta del Ministerio porque en la mayoría de las direcciones que ahora se eliminan ya había cargos vacantes en los que no designé a nadie cuando asumí, en algunos casos sus directores se jubilaron y ya no se cubrieron esos cargos sin tener que dejar a nadie sin trabajo. Incluso, nos permitió mejorar los equipos en forma más eficiente”.
“Implica un ahorro real”
El Ministro aseguró que “el Gobernador nos mostró cómo iba a quedar el organigrama del Ministerio de Educación con esta reestructuración y racionalización de la estructura orgánica y nos pareció perfecto”.
Uno de los ejemplos de direcciones que, según Aranda, solo quedaban en los papeles, era la de Escuelas con Orientación Productiva, “quien estaba como directora de ese área se jubiló y el recurso humano de esa dirección fue absorbido en otro espacio, la gente sigue trabajando con sus funciones en otra dirección, podemos decir que fusionamos”.
Para Aranda, esta maximización de la estructura jerárquica “implica un ahorro real para el Estado porque, de existir estos cargos, podrían ocuparse”.
En este cambio, el Ejecutivo eliminó subestructuras y eso quedó plasmado en el Ministerio de Educación donde, por ejemplo, a partir de ahora dejará de existir la Dirección de Asuntos Jurídicos de la Subsecretaría de Educación Disruptiva y todo se concentrará en la Dirección de Asuntos Jurídicos de la Unidad Superior.
Reubicación de trabajadores
Por su parte, el secretario de Prevención de Adicciones, Rodolfo Padilla, organismo que perdió un cargo de coordinación y cuatro direcciones, aseguró a PRIMERA EDICIÓN que “el Gobernador venía anunciando y trabajando con nosotros este achique de la estructura del Estado provincial”.
En este sentido, indicó que “lógicamente acompañamos y estamos compenetrados con la situación actual, este achicamiento nos permite readaptarnos con el personal que tenemos… obviamente, todo ajuste resulta complejo pero entendemos la decisión porque el Gobernador está pensando no solo en este espacio sino también en todos los misioneros”.
Padilla indicó que esta reestructuración no implica despidos, pero sí reubicación de los trabajadores que están en planta y que a partir de ahora cumplirán nuevas tareas sin cobrar por el cargo jerárquico.
El Ministerio de Salud Pública es una de las dependencias donde menos se sentirá el ajuste, con apenas dos espacios jerárquicos eliminados: una dirección y una coordinación.
El único organismo del Estado provincial que no sufrió ningún tipo de achique fue el Consejo General de Educación.




