La industria del calzado atraviesa una de las grandes crisis en la actualidad y eso se ve reflejado también en Misiones, donde la fábrica DASS instalada en Eldorado es una principales afectadas debido a las bajísimas ventas, los pocos pedidos y el ingreso de productores internacionales.
El panorama resulta muy preocupante para los referentes del sector y en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, Agustín Amicone, referente de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA), describió que “se va viendo una cantidad importante de trabajadores afectados por la medida. Y le quiero decir una cosa, no es solamente un tema de importaciones. Hay una caída tremenda de las ventas. El poder adquisitivo de la gente está derrumbado y como consecuencia de eso la gente busca solamente comprar con su magro salario el alimento de todos los días, no va a buscar ni zapatillas, ni zapatos, ni camisa, ni pantalones. Va a buscar su sustento diario para ir a trabajar el otro día para mantenerse, esperando un futuro mejor que pase el tiempo y no llega”.
El dirigente vinculó esta situación a las decisiones políticas recientes del Gobierno nacional, ya que según su mirada: “Lamentablemente la población eligió mayoritariamente y hay que respetar el voto a un gobierno que tiene un concepto totalmente de país. Que no piensa en un país integrado con la gente trabajando”.
Amicone alertó sobre la competencia internacional e indicó que “los países inteligentes no cierran las fronteras, pero las regulan. Una de las cosas que hay que observar fundamentalmente son los precios, porque en muchos casos se vende en el exterior mucho más barato que el precio que el costo. Eso se llama dumping cuando al exterior se le vende por debajo del precio de elaboración”.
El dirigente comparó la producción argentina con la de Brasil y enfatizó los límites del mercado local: “Cuando la industria del calzado de Argentina llega a 100, 120 millones de pares por año, estamos en una producción importante. Brasil, que está entre los 10 productores más importantes del calzado, produce 800 millones de pares por año. Es cierto que Brasil tiene una expectativa al tener mayor población de un mercado más importante, pero la industria del calzado brasileño no solamente está desarrollada para la venta local, sino también para la venta internacional, que lamentablemente con los precios que tiene Argentina el mercado internacional se le ha vuelto prácticamente imposible”.
Amicone criticó la política económica del país y defendió la necesidad de regulaciones inteligentes: “Nunca la Argentina ni aún los tiempos que se decía, tiene economía cerrada. La Argentina siempre tuvo sus puertos abiertos, lo que tuvo fue regulaciones y las regulaciones son inteligentes. Cuando van y pasan por cualquier tipo de zapatería que venda calzado, observen la procedencia del producto. La mayoría de lo que se vende está hecho en el exterior. Incluso lo que se ensambla en la Argentina”.
El dirigente también recordó cómo surgió la industria del calzado en Misiones y se preguntó: b. Recordó que alrededor del 2006 se empezó a ensamblar calzado en Misiones, “cosas que jamás se habían pensado”.
Finalmente, reflexionó sobre el impacto territorial y la concentración de la producción: “Salta, que era una pequeña productora, fue desapareciendo del mapa y queda concentrada la producción de calzado como los viejos tiempos. Buenos Aires, Córdoba, que disminuyó importante, la provincia de Misiones, algo en Mendoza, y el resto del país casi inexistente”.
“Nunca una ley laboral, nunca ni en los mejores tiempos creó trabajo. Lo que crea trabajo son las condiciones económicas”, concluyó el dirigente sindical de UTICRA.



