Antes de que amanezca, la vereda sobre la avenida Cabred en Posadas ya empieza a poblarse. Son pacientes y familiares que llegan con horas de anticipación -algunos incluso desde la noche anterior- para intentar retirar medicación en la Farmacia del Parque de la Salud (FAPS). La reducción horaria durante la feria administrativa de verano -vigente del 26 de diciembre al 6 de febrero-, sumada al sistema de cupos limitados, convierte un trámite sanitario básico en una espera prolongada que expone las tensiones entre el receso administrativo y una demanda que no se toma vacaciones.
Pacientes y familiares expresaron su malestar por las extensas demoras para retirar medicación en la farmacia, donde se entregan solo 150 números por turno, además de una fila diferenciada para pacientes oncológicos.
Entre las personas en la fila, Angélica Cabral compartió con PRIMERA EDICIÓN su situación para conseguir la medicación de su hija. Para conseguir un número “vino mi nieta, vino mi hija. Tengo mi hija con problemas de salud, tuvo cáncer, tuvo un ACV, tuvo una trombosis. Y mirá lo que tenemos que estar pasando”, contó en referencia a la enorme cantidad de personas que integran la extensa fila.
Según precisó, la única alternativa que reciben es llegar de noche para asegurarse un turno. “Dicen que hay que venir a las diez de la noche a hacer fila, o sea que tenemos que venir a dormir acá. Así dice que está pasando”, afirmó.
La mujer explicó que viajan desde Garupá y que no se trata de un caso aislado. “Hay gente de toda la provincia que viene a buscar remedios acá. Ella (su hija) es oncológica y tiene varias áreas, tiene que tomar varias medicaciones”, señaló. Además, indicó que las dificultades se agravaron tras cambios administrativos en la documentación médica. “Le cambiaron la carpeta y tenés que venir a dormir con un familiar. Ya vino la hija, ya vino ella, y casi no puede caminar por el tema de los huesos”, agregó.
Cabral sostuvo que la situación se intensificó durante el verano por la reducción horaria. “Yo me entero ahora que atienden hasta el mediodía, que están de vacaciones. Pero la salud no está de vacaciones. La medicación se necesita, la urgencia no espera”, remarcó, y pidió una respuesta a las autoridades: “Le estoy pidiendo al Gobierno que haga algo por nosotros, porque estamos necesitando la medicación para la salud”.
Otro de los testimonios fue el de Carlos, jubilado y paciente con múltiples patologías, quien llevaba varias horas esperando. “Hace dos horas que estoy acá. Vine de Garupá. Desde las seis y media de la mañana estoy sentado esperando, están todos por las vacaciones”, explicó. Si bien aclaró que la atención del personal es correcta, aseguró que los tiempos se extendieron considerablemente. “Antes tenías dos horas de espera, ahora tenés seis. A la una de la tarde salís de acá seguro”, afirmó.
Carlos detalló el impacto que tiene la demora en su situación personal. “Yo estoy anticoagulado, tuve ACV, tengo estrechez vesical, tengo de todo. Soy jubilado, tengo 100 mil pesos de remedios”, expresó, y resumió el sentimiento generalizado entre quienes aguardaban: “Tenemos que estar acá, con sol, con lluvia, por el asunto de las vacaciones. No tenemos nada que ver, pero la ligamos y no queda otra que esperar”.
En la fila también se escucharon reclamos vinculados a la falta de turnos y a la atención general del sistema. Roberto, otro de los pacientes, fue contundente: “Siempre es así, no hay una solución. El gobernador dice ‘primero la salud’, y fíjate cómo estamos”. A su lado, otra mujer sumó su experiencia: “Por una resonancia hace un año que estoy esperando y nunca hay turno. Se te vence la orden y te la tenés que hacer de vuelta”.
Finalmente, Roberto sostuvo que la situación empeora durante el verano y cuestionó el sistema de cupos. “Ahora está peor. Te dan 150 números y después, fuiste. Fijate toda la gente que hay (señalando la fila para acceder a Farmacia)”, concluyó, mientras la fila continuaba creciendo.
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