El sector forestoindustrial del norte misionero retomó casi en su totalidad la actividad tras el receso de fin de año y ya comenzó a discutir paritarias en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo, el aumento de los costos y la incertidumbre económica. Así lo señaló Domingo Paiva, secretario general del Sindicato de Obreros de la Industria de la Madera de Eldorado (SOIME), en diálogo con la FM 89.3 Santa María de las Misiones.
Paiva destacó como dato central que el 95% de las empresas del sector ya reinició la actividad, luego de la tradicional parada por vacaciones. “La mayoría volvió a trabajar a partir del 5 de enero y el resto lo hizo el día 12. Eso es lo más importante, sobre todo para los trabajadores, porque siempre hay incertidumbre después de las vacaciones”, explicó.
Según detalló el dirigente gremial, no hay suspensiones ni reducciones de jornada de manera generalizada. La carga horaria se mantiene en las ocho horas diarias y 48 semanales, aunque aclaró que hoy las empresas están lejos de trabajar a plena capacidad, lo que limita la posibilidad de horas extra.
No obstante, mencionó casos puntuales de empresas con dificultades, como Industria Montecarlo, en Eldorado, que permanece prácticamente cerrada. “Ahí los trabajadores tuvieron que hacer acuerdos por el 60 o 70% de lo que les correspondería, lo cual es lamentable”, señaló.
El referente sindical también hizo un balance del cierre del 2024 en materia salarial. Destacó que alrededor del 80% de las empresas cumplió con el pago de vacaciones, aguinaldo y sueldo anual complementario, pero advirtió que persisten incumplimientos en algunos casos, por los cuales el sindicato sigue realizando gestiones.
“Hay trabajadores que dependen exclusivamente de su salario y no tienen otro ingreso. Por eso seguimos insistiendo para que las empresas cumplan”, remarcó.
En cuanto a la discusión salarial, el secretario general del SOIME explicó que las paritarias ya comenzaron, con una primera reunión realizada el día anterior con representantes de FAIMA y los paritarios del sector sindical.
Paiva fue crítico del esquema actual de negociación. “Hoy no tenemos paritarias libres. Hay un techo, un cepo, hablando mal y pronto. No podemos acordar más de lo que marca el índice, cuando la paritaria debería ser una mesa de diálogo real entre empresarios y gremios”, sostuvo.
Como ejemplo, indicó que en diciembre se acordó un 1,6% de aumento, mientras que el índice marcó 2,8%, lo que genera -según el sindicato- una pérdida acumulada cercana al 5% en el último trimestre o cuatrimestre del año pasado. Por eso, el reclamo principal es una recomposición salarial, antes de discutir nuevos porcentajes.
Paritarias: propuesta y cuarto intermendio
La propuesta inicial de FAIMA fue considerada insuficiente por el gremio, y las partes pasaron a un cuarto intermedio hasta el martes 20, cuando se retomará la negociación. Otro punto de tensión es el período a discutir: mientras el sindicato pretende cerrar la paritaria hasta mayo, la cámara empresaria propuso hacerlo solo por tres meses.
Consultado sobre las medidas necesarias para mejorar la situación, Paiva fue claro: la reactivación de la obra pública es fundamental. “El 70% del producto de la forestoindustria va a la obra pública. Si no se reactiva, el motor no arranca y las empresas no pueden trabajar a plena capacidad”, afirmó, aunque reconoció que la obra privada también puede aportar alivio.
En una escala del 1 al 10, Paiva calificó el nivel de actividad actual con un 9, aclarando que se trata de empresas trabajando, aunque lejos de su potencial máximo. Citó además un informe del INDEC que ubica la capacidad operativa industrial nacional en torno al 60%, lo que explica por qué muchos trabajadores aún no logran llegar con holgura a fin de mes.
Más allá del nivel de actividad, el dirigente describió un clima de preocupación entre los trabajadores, atravesado por los aumentos en servicios, energía y combustible, sumado a la incertidumbre por una eventual reforma laboral, cuyos alcances aún no están claros.
Finalmente, Paiva destacó que, pese al contexto, el sindicato continúa sosteniendo beneficios sociales para los afiliados, como la entrega de útiles escolares y guardapolvos, y la organización de colonias de vacaciones, con contingentes que viajaron a Mar del Plata en diciembre y a Córdoba en enero.
“Como gente de trabajo tenemos fe y esperanza de que esto se encamine y vuelva a ser como antes”, concluyó.




