El empleo registrado en el sector privado en Misiones volvió a ubicarse por debajo de los 100 mil puestos de trabajo, un umbral que la provincia no atravesaba desde febrero de 2021, cuando la actividad económica estaba fuertemente condicionada por las restricciones sanitarias. Esta vez, la contracción no responde a una emergencia sanitaria, sino al impacto de la recesión y de las políticas de ajuste implementadas por el Gobierno nacional.
Según datos oficiales de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, procesados por Politikon Chaco, en octubre de 2025 Misiones registró 96 mil asalariados privados formales en la serie con estacionalidad. La cifra representa una caída interanual del 4,5 por ciento, equivalente a la pérdida de 4.559 puestos de trabajo en doce meses.
En la medición desestacionalizada, que permite observar con mayor claridad la tendencia, la provincia contabilizó 99,2 mil empleos privados, con una baja mensual del 0,9 por ciento respecto de septiembre. En términos absolutos, esto implicó la destrucción de 884 puestos en apenas un mes, consolidando una trayectoria descendente que acompaña el deterioro del mercado laboral a nivel nacional
El retroceso adquiere mayor dimensión al comparar los niveles actuales con los existentes antes del cambio de gobierno. En relación con noviembre de 2023, Misiones muestra una caída del 8,9 por ciento en el empleo privado formal, lo que se traduce en 9.678 puestos menos. Ese desempeño ubica a la provincia entre las jurisdicciones con mayor retroceso del país desde el inicio de la actual gestión nacional.

El contexto nacional refuerza la lectura del fenómeno. En octubre, el empleo privado formal cayó 0,3 por ciento mensual desestacionalizado en todo el país, con una pérdida de 17.900 puestos. Se trató de la quinta baja consecutiva y, solo entre junio y octubre, se destruyeron más de 71 mil empleos registrados. Desde noviembre de 2023, la caída acumulada alcanza los 176.908 puestos en el sector privado formal.
En el caso misionero, la magnitud del retroceso resulta especialmente significativa por el contraste histórico. La última vez que la provincia había descendido por debajo de los 100 mil empleos privados fue durante la etapa más crítica de la pandemia de COVID-19. Cuatro años después, el mercado laboral vuelve a mostrar niveles similares, pero en un escenario marcado por la paralización de la obra pública, la retracción del consumo y el freno de la actividad económica derivados del ajuste fiscal impulsado desde Nación.
Los datos reflejan que la llamada “motosierra” del Gobierno nacional tiene un impacto concreto sobre el empleo formal en las provincias, con especial crudeza en economías regionales como la misionera, donde el sector privado depende en gran medida del movimiento interno, la inversión y la estabilidad del mercado. La caída sostenida del trabajo registrado no solo evidencia el deterioro del entramado productivo, sino que también anticipa mayores dificultades sociales en un contexto de creciente fragilidad económica.






