Desde enero de 2026, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) comenzará a medir la inflación con un nuevo IPC, que actualiza los ponderadores de bienes y servicios según la última Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo 2017/2018).
Tal como informó Ámbito, según estimaciones privadas que toman en cuenta este nuevo cálculo, la inflación acumulada desde que Javier Milei asumió la Presidencia se ubica cerca del 270%, frente al 259% que arrojaría la medición anterior.
El nuevo ajuste en la medición inflacionaria incorpora mayores ponderaciones a servicios, transporte y comunicaciones, que han aumentado fuertemente en los últimos años, y rebaja el peso de rubros como alimentos y vestimenta, más moderados recientemente.
Inflación de 2025: cómo queda el acumulado
Con datos oficiales disponibles hasta noviembre, la inflación interanual de 2025 alcanzó 27,9%, y las estimaciones privadas ubican el dato de diciembre entre 2,3% y 2,5%, lo que dejaría el acumulado anual cerca del 31%.
Con el nuevo IPC aplicado al conjunto de la gestión, ese acumulado se traduce en una cifra cercana al 270%, más alta que la anterior y que pone foco en la evolución de los precios a lo largo del mandato presidencial.
Indicadores de la nuevamedición de inflación
El objetivo es adaptar la herramienta a los hábitos actuales de las familias argentinas ya que la última modificación en el Índice de Precios al Consumidor fue hace más de siete años.
Principalmente, los cambios se centrarán en la canasta de bienes y servicios y en las categorías que son tomadas en cuenta para realizar el índice de precios minoristas.

El nuevo índice incorpora cambios relevantes en la forma en que se mide la inflación. Por ejemplo: la ponderación de “Vivienda, electricidad, gas y otros” pasará de representar alrededor del 9,4% del gasto familiar a 14,5%, lo que implica un incremento de 5,1 puntos porcentuales en su ponderación.
Por su parte, “Transporte” aumentará su participación del 11% al 14,3%. En el caso de “Comunicaciones”, que incluye servicios como telefonía móvil e internet, el peso se duplicará: pasará del 2,8% al 5,1%.
Por el contrario, “Alimentos y bebidas no alcohólicas” tendrán una baja en la representación en el nuevo índice: pasarán del 26,9% al 22,7%. Lo mismo sucederá con la categoría “Prendas de vestir y calzado”, que reducirá su participación del 9,9% al 6,8%. Por último, “Restaurantes y hoteles” pasarán del 9% al 6,6%.
También se amplió la cantidad de bienes y servicios relevados -de 320.000 a 500.000 precios- y se aumentó el número de informantes de precios.
Estas reformas metodológicas buscan reflejar con mayor precisión cómo gastan los argentinos hoy, aunque también terminan elevando el cálculo acumulado de la inflación histórica. El organismo dirigido por Marcos Lavagna desarrolló este nuevo mecanismo para mejorar la medición de inflación a comienzos de 2025 aunque antes de ser implementado necesitó la aprobación del Ministerio de Economía, que llevó a cabo pruebas internas a lo largo de todo el año pasado. Los datos correspondientes a enero, que se analizarán con el cambio mencionado, se conocerán en febrero.
De esta manera, el IPC que se conocerá en los próximos días para reflejar la inflación de diciembre de 2025 se elaborará con la metodología vigente hasta ahora. De este modo, el impacto del nuevo esquema comenzará a verse oficialmente en los primeros registros del año.
Qué IPC se espera para este año
El ajuste en la medición también llega en un contexto en el que el Gobierno y analistas debaten cuál será la trayectoria de la inflación durante 2026. Algunos economistas proyectan que con políticas fiscales y monetarias más estrictas la inflación podría desacelerarse en los próximos trimestres, aunque las cifras de precios siguen siendo altas comparadas con la región.
Por otra parte, voces del sector privado y economistas señalan que sin una señal clara de acumulación de reservas o cambios en la política cambiaria y fiscal, el índice de precios seguirá bajo presión, con riesgo de que las cifras interanuales permanezcan elevadas antes de comenzar una baja sostenida.







