Natalia Moyano
Contadora con corazón de escritora
IG: @marianataliamoyano
Una de las cosas que más nos cuestan es cerrar ciclos. Entender que algo, que en algún momento pudo ser bueno, hoy ya no lo es. Aceptar que la situación cambió y no hay nada que podamos hacer para que sea lo que alguna vez fue. Esto aplica para amistades, amor y trabajo. Cerrar ciclos tiene como primer paso la observación sin juicio, poder mirar la situación que nos afecta, ya sea trabajo, una relación de amistad o de pareja y permitirnos identificar como nos sentimos.
Tomar conciencia, preguntarnos: ¿me suma? ¿me hace sentir bien? ¿me siento que aquí puedo ser tal cual soy en esencia y me valoran?
Cuando nos animamos a mirar hacia adentro y hacernos estas preguntas con total honestidad, entonces podemos determinar nuestro estado emocional ante una situación.
Lo segundo es aceptar que una situación es lo que es y no se puede forzar. No hay nada que podamos hacer o construir cuando algo ya se rompió. Sin embargo, podemos extraer su aprendizaje y crecer, ser mejores personas porque vivimos esta experiencia. Todos los acontecimientos y las personas llegan a nuestra vida por una razón, hasta aquellos que aparentemente no los elegimos.
Tomar esa situación y preguntarnos ¿Qué puedo aprender de esto? ¿Por qué me cuesta irme de estas situaciones que no me suman? Las respuestas a estas preguntas es información muy valiosa para nuestro crecimiento. Cerrar ciclos es un proceso, y es de valientes, porque hay que animarse a mirar nuestras heridas, tomar conciencia, decir basta.
Esto puede doler, asustar, porque pensamos que quizás después de esto ya no consigamos otro trabajo u otra relación, y por eso no cerramos algo que ya no nos nutre.
Caminando hacia nuestro interior, haciéndonos preguntas que permitan descubrir que sentimos, paso a paso, desde el amor, podremos hacer estos cierres.
Cada cierre es una despedida, solo atravesándola, es que podemos liberarnos. Como dijo mi maestro Sebastian Darpa: “Para que algo nuevo surja, antes, algo viejo debe morir”.








