La decisión de la provincia de Misiones de excluir las propinas digitales del Impuesto sobre los Ingresos Brutos generó una inmediata reacción en el sector gastronómico, que venía reclamando claridad tributaria desde que la Nación habilitó este tipo de pagos. La medida quedó establecida en la Resolución General Nº 20/2025 de la Dirección General de Rentas (DGR), ratificada por el Ministerio de Hacienda.
En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, el comerciante gastronómico y referente de AMBRHA, Martín Oria, aseguró “era algo pendiente desde que Nación habilitó la propina por medios electrónicos”.
Además, señaló que la noticia representa un alivio para comercios y trabajadores, ya que hasta ahora cada operación digital sufría retenciones automáticas: explicó que “cada vez que uno deposita o retira dinero en una cuenta bancaria hay una retención a cuenta de Ingresos Brutos”, lo que generaba distorsiones cuando el cliente dejaba una gratificación electrónica.
Destacó que el nuevo esquema permitirá que el total de la propina llegue al trabajador, ya que “esa plata no tributa el negocio y va a manos de quien tiene que ser”. Agregó que los sistemas de facturación deberán adaptarse para diferenciar entre el consumo y la gratificación, evitando sobrefacturaciones que afectaban tanto al comercio como al personal.
El dirigente advirtió que aún falta conocer detalles operativos, y que desde AMBRHA analizarán la reglamentación porque “esto se puede prestar para confusiones o para el mal uso”. Consideró probable que la acreditación de propinas se haga a través de los sistemas del propio comercio porque, según dijo, “si no es ahí donde se presta para la mala fe”.
También afirmó que el cambio impulsa la formalización económica, ya que “si a un mozo ese dinero le entra por un sistema bancario, lo va a gastar en el mismo sistema”, lo que fortalece la circulación dentro del mercado formal. Aun así, reconoció que la implementación podría llevar tiempo, aunque el avance es irreversible: “Esto vino para quedarse”.
Poca actividad
Oria también analizó la situación económica que atraviesa la gastronomía, que presentó un 20% menos de actividad respecto del año pasado, afectada por la caída del poder adquisitivo y por la competencia fronteriza con Paraguay y Brasil. Asimismo, cuestionó la estructura de costos locales, especialmente los servicios públicos, asegurando que “no va a haber consumo hasta ordenar el problema grande” de tarifas y niveles salariales.
Fialmente, planteó la necesidad de avanzar en reformas laborales y tributarias que permitan bajar la presión impositiva, ampliar la formalidad y mejorar los ingresos reales de los trabajadores. Comparó costos de agua, energía y transporte entre Misiones y Buenos Aires, subrayando que una familia tipo misionera enfrenta gastos muy superiores.








