Señora Directora: Días atrás algunos canales de televisión porteña informaban que un hombre cansado de haberle pedido en varias ocasiones a su joven vecino bajar el sonido de su música y éste no hacerle caso, lo mató de un disparo. A este señor lo comprendo, aunque no justifico su determinación de matar.El porqué estamos llegando a estos extremos es muy simple. Papá y mamá están al menos fuera de sus hogares por la mañana. Los chicos están sin mucho con una empleada doméstica o niñera. Al mediodía apenas se ven todos los integrantes de la familia por unos minutos y los menores van a la escuela. Cuando regresan, los mayores “están cansados” y no quieren saber nada de los problemas que podrían tener los niños y estos ni idea de lo que es tener respeto, como tampoco se le les indica que todo tiene un límite en sus conductas negativas.Este es el caso de creer que gustar de la música a todo volumen es su derecho y no les importa si a quienes viven cerca les molesta. Mucho tiene que ver el ambiente en los boliches, donde no se escucha la música, pero si el ruido ensordecedor de los parlantes que si gusta a juveniles y creen que en su casa pueden seguir escuchando ese ruido.Este tema es más viejo que el agujero del mate, donde se incluye la misma cosa pero con otros términos: “ruidos molestos”. En otras épocas eran los escapes libres de los autos y camiones, cohetes, industrias metalúrgicas, etc.Tengo entendido que en todos los municipios de misiones existen ordenanzas que apuntan a evitar esos ruidos, con distintas escalas de valores en las infracciones. Por supuesto, no en todos municipios se cumples con esas multas. Aquí, en nuestro querido Eldorado no está permitido circular vehículos con parlantes en alto volumen y los vidrios bajos. Pero parece que todos los que lo hacen o son parientes del intendente o amigos de los hijos del intendente porque muchos circulan en infracción y pasa nada.A los que aplicaría todo el rigor de las normas es a quienes les gusta hacer detonar bombas de estruendo y petardos, porque ellos si hacen daño a los oídos de las personas y de todos los animales (perros, gatos, caballos,.. y ni hablar de pequeñas aves). Hay personas que necesitan del silencio para su mejor recuperación; hay personas mayores víctimas del pánico al escuchar esos estruendos, pero nadie hace algo para que la pirotecnia lumínica sea la única permitida.De no tomarse medidas serias, estaremos en presencia de más víctimas por ruidos molestos.





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