“Las aguas están revueltas, nadie las puede aclarar, es el pan de cada día, tragedias e impunidad, mi gente quiere trabajo, no muertes que lamentar”. La letra pertenece al tema Aguas Revueltas del grupo de narco corridos mexicano Los Tigres del Norte, uno de los preferidos por los líderes contrabandistas a nivel mundial como el recientemente capturado “Chapo” Guzmán, jefe del Cártel de Sinaloa. Dicen en Colonia Oasis que es una de las bandas de música preferidas de dos de los tres individuos prófugos desde hace diez días luego de un tiroteo con la Policía. Esto es algo fácilmente corroborable en sus cuentas de una conocida red social, donde incluso postean fotografías y mantienen diálogos con sus amigos planificando viajar al vecino país de Chile para ir a presenciar un recital. Las fuentes aseguraron que es vox pópuli en el paraje lindante a Jardín América, que habrían llegado a considerar la empresa de traer a este conocido grupo de México. Dicha actividad de traer músicos a la zona no es nueva para los ahora sospechosos de integrar una banda dedicada al tráfico de cigarrillos, estupefacientes y comercialización de vehículos robados. Los dos hombres -la tercera fugitiva es una mujer- habrían contratado a dos grupos de cachacas tropicales oriundas de Paraguay, denominados Lalo y los Descalzos y Los Fugitivos, quienes luego de tocar en vivo para cerca de mil personas en distintas localidades lindantes brindaron una fiesta privada para quienes requirieron sus servicios. La música y las actividades de pesca y ciclismo son un denominador común en las cuentas de las redes sociales de los dos hombres prófugos. Fotografías con cantantes famosos y deportistas de la zona se pueden observar en Facebook. Las fuentes explicaron que otra manera de entender quizás la lealtad que tendrían en el pueblo por parte de muchos vecinos, es debido a que organizarían bicicleteadas en forma constante, realizarían donaciones y brindarían asistencia económica a muchas personas que les solicitan su ayuda. “Esta actitud es una manera quizás de aparentar un rol ante la sociedad cuando en realidad moralmente pueden ser cuestionados, ya que son sospechosos de tráfico y actualmente son los más buscados en la provincia, precisó un efectivo de la Unidad Regional IX consultado por PRIMERA EDICIÓN.También se dice que son muy devotos, por ello y según se rumorea en el pueblo, habrían construido una gran ermita en cercanías a un local bailable de Oasis. Caserones Este Diario recorrió junto a un grupo de uniformados las viviendas de los actualmente prófugos, pudiendo observarse a simple vista que se destacan por sobre sus vecinos en forma notoria. Emplazadas en el barrio Arroyito, cuentan con casi una cuadra de extensión cada una. Poseen portales con lujosos acabados, con estatuas que decoran los ingresos. Por si fuera poco, se observan cámaras de seguridad en las esquinas de los domicilios y en los accesos y además tienen piscinas. Tal como publicó este Diario, en base a sus fuentes policiales, desde la fuerza investigan actualmente la gran cantidad de viviendas de alquiler que serían propiedad de algunos de los tres prófugos y que no se descarta figuren a nombre de otros dueños. Se sospecha que estos domicilios pequeños pueden ser utilizados como depósitos para acopio de cigarrillos o drogas ilegales, que llegado el caso están a nombre de otras personas o alquilados en forma circunstancial por individuos que en la mayoría de los operativos o allanamientos o no se encuentran en el lugar o sencillamente no existen, como explicaron desde la Policía. La Hummer “fantasma”Una camioneta Hummer está valuada actualmente en más de 1.500.000 pesos y de acuerdo a los datos de los investigadores policiales circuló durante un tiempo en Jardín América y aseguran que algunos de los prófugos no sólo circulaban y fueron vistos a bordo, además la utilizaron en eventos sociales. Este lujoso rodado, cuando comenzó a ser buscado por la Policía, prácticamente desapareció de la zona. Solamente se tienen registros del rodado en algunas cuentas de redes sociales de allegados a los sospechosos y que tiene chapa patente paraguaya.Anhelo de vecinos y un estado que les dio la espalda Está ubicado en un sector clave. Fue construido en uno de los dos accesos al paraje costero Colonia Oasis. Es la entrada más antigua y la que justamente desemboca en el río Paraná, donde se encuentra un puesto de Prefectura Naval. Sin embargo, la pequeña dependencia policial está deshabitada. Desde hace varios años los vecinos reclaman su funcionamiento, pero es algo que para el Estado no es prioritario. Algunos pobladores, que como la mayoría prefieren no ser mencionados por temor a represalias de las bandas de traficantes, presentaron notas ante la Municipalidad de Jardín América y ante el Ejecutivo provincial. Jamás tuvieron respuesta alguna. La única justificación desde el Estado, al que este Diario tuvo acceso, es que “no hay personal suficiente”. Una respuesta no oficializada que resulta cuando menos insólita si se tiene en cuenta que actualmente la Policía tiene en sus filas a unos ocho mil hombres. Lamentablemente este destacamento está abandonado desde hace más de una década. Muchos pobladores afirman que se trata de un monumento a la guerra que se perdió contra los traficantes. Por ello y teniendo en cuenta la batalla sin cuartel que se entabla actualmente contra los narcos, sería más que ideal que se ponga en funcionamiento un puesto policial en dicho camino terrado, clave para interceptar contrabandistas. Según pudo averiguar PRIMERA EDICIÓN, se necesitarían nueve hombres o efectivos para que el destacamento cumpla su función, con turnos rotativos. Se trata de una decisión o de una mera voluntad política que una guardia ocupe el lugar. “No basta con los patrullajes de Prefectura o de Gendarmería en la zona, acá en Oasis existen demasiados atajos para que los traficantes se salgan con la suya. Sin embargo desde el destacamento se cubren varios cruces cercanos y donde de ser requeridos los uniformados llegarían con rapidez. De no ser así hasta pueden avisar con tiempo vía telefónica o radial a las dependencias policiales en Jardín América para que sus colegas envíen refuerzos. Es lamentable que no funcione”, dijo un poblador que también pidió no ser mencionado por temor a represalias.Además, este Diario pudo averiguar que en los últimos años los policías que se reciben son en un 90% oriundos de Posadas. Al llegar a localidades donde no conocen la zona les cuesta mucho adaptarse y solicitan su traslado. Para muchos jefes sería ideal contar con uniformados que conozcan el terreno.




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