POSADAS. Hasta las escaleras del auditorio del Instituto Montoya se ocuparon para poder escuchar sentados este viernes la disertación del médico pediatra Abel Albino, fundador del Conin, organización civil pionera en el país en el tratamiento y prevención de la desnutrición infantil. Albino vino a esta ciudad para firmar el acuerdo marco con el gobierno provincial a fin de aplicar la metodología Conin en Misiones e, invitado por Fundación Osde, ofreció una conferencia magistral “Pan y cerebro” en la que desgranó la problemática nutricional, cuestionó a los caretas que dicen cosas que no hacen y mostró sus habilidades en el recitado de los versos de Manuel Sandoval y Santos Vega. Como lo hace desde hace años, Albino volvió a destacar la necesidad de acordar políticas de Estado que no sean discutidas por ningún político o gobierno de turno. Recordó a Sarmiento como el gran estratega argentino, el mismo que puso a la educación pública, gratuita y laica como política de Estado que posicionó al país como el primero del mundo en quebrar los altos índices de analfabetismo. Mediciones y tablas “Combatir el hambre es lo más fácil que hay… dentro de una hora voy a tener hambre y comeré una fruta y un plato de sopa y ya no tendré hambre. Pero no nos podemos quedar en la cosa primaria, en el problema de superficie, debemos solucionar el problema de fondo y para eso necesitamos conocer qué causa la desnutrición de cada niñito”, indicó. En este sentido, diferenció la desnutrición primaria de la secundaria, “el niño con una desnutrición secundaria tiene una enfermedad de base… no importa que sea el hijo de un industrial, si tiene una cardiopatía, le falta un riñón o un sindrome de mala absorción… tendrá algún grado de desnutrición. En cambio, la desnutrición primaria se soluciona con alimentos. Debemos abordar el tema con seriedad y responsabilidad… si se modifican las mediciones, se modifican las tablas cambian las cosas (estadísticas). Si digo que son pobres todos los que ganen menos de 3.000 pesos tendré una cantidad de pobres, pero si digo que son pobres sólo los que ganen menos de 10.000 tendré otra cantidad sensiblemente menor. Todo depende de la medición que hagamos, por eso es necesario mantener la forma de medir a lo largo del tiempo para no transpolar y alterar todo”, reflexionó. Huellas imborrables Advirtió que la desnutrición provoca debilidad mental, es la única debilidad mental creada por la acción del hombre. “La principal riqueza de un país es su capital humano y si ese capital está dañado el país no tiene futuro. Por eso, tenemos que abordar este tema con absoluta seriedad si queremos un buen futuro”, remarcó.La desnutrición de la embarazada ya deja huellas profundas en el bebé antes de nacer. “Según las autopsias, un bebé desnutrido prematuro pesa alrededor de 35 gramos, mientras que el cerebro de un bebé recién nacido normal pesa alrededor de 300 gramos. Al año y dos meses, cuando el bebé bien alimentado comienza a caminar, su cerebro llega a pesar 900 gramos; tan solo 300 gramos menos que el de un adulto. Es decir que el mayor crecimiento del cerebro se registra en el primer año de vida. Si quiero accionar, tengo que hacerlo antes, en esta primavera del sistema nervioso central”, indicó. En este ámbito, Albino puso en duda la base conceptual del sistema de promoción asistida que el gobierno argentino impulsa para reducir la repitencia “cuando la maestra le dice al supervisor que un chico no está en condiciones de pasar de grado, se la acusa de discriminación… y pasan todos los chicos. Eso es incorrecto, es igual que combatir el hambre y no la desnutrición. Tenemos que saber porqué razón ese chico no aprende… comprender que el 50% del desarrollo cerebral depende del código genético y el 50% restante del ambiente donde se cría ese niño”. No alcanza sólo con alimentosAlbino aseveró que la desnutrición es el resultado final del subdesarrollo. Por eso, “de nada sirve que atendamos al chico y lo devolvamos al ambiente hostil del que proviene porque, a los 15 días, estaremos alimentándolo de nuevo. Desde el Conin, hace ya 23 años, dijimos que si queremos quebrar la desnutrición debemos hacer un abordaje integral de la problemática social que origina la extrema pobreza: educación nutricional, jardín maternal, lactancia materna, estimulación temprana, escuelas de arte y oficios, programa de educación agraria, lecto-escritura para analfabetos, club y escuela para padres, documentación de la familia, agua corriente, inmunizaciones, electricidad, cloacas… Alguien tiene que empezar a hacerlo, si no somos nosotros ¿quién? Si no es ahora ¿cuándo?”, inquirió. La parasitosis está en muchas situaciones directamente relacionada con la desnutrición y la pobreza, “estamos pidiendo cloacas, no Mercedes Benz 300. Sin cloacas, alimentamos a los parásitos. Es prioritario el saneamiento ambiental”, enfatizó.Repudió el comportamiento careta, “los que dicen una cosa y hacen otra. Los que cuando ven una mujer boliviana viviendo en la suma pobreza en nuestro país se escudan en que es extranjera ¿Pero no dice nuestro Preámbulo que este es un país abierto para todos los hombres de buena voluntad que quieran habitarlo?. Si no lo vamos a cumplir, saquemos el Preámbulo pero no seamos caretas”. Alcance de la desnutrición Albino recordó que las familias Latinoamericanas destinan el 64% de sus ingresos para poder comer. La de EEUU sólo el 16%. “Para subsistir, el niño mal nutrido cancela su programa de bomba de sodio y su programa de defensas. Esta es la razón por la que es frecuente encontrar niños que se deshidratan con mucha facilidad y se mueren de gastroenterocolitis. ¿Se murió de deshidratación? No, se murió por desnutrición”, enfatizó.Lo mismo ocurre cuando no funciona bien su sistema de defensa, “el desnutrido es un inmuno-deficiente que puede enfermarse con mayor facilidad que cualquier otro. Se mueren de neumonía, infecciones urinarias que terminan en infecciones generalizadas u otras patologías, pero el telón de fondo es la desnutrición. El telón de fondo del 50% de las muertes infantiles en América Latina es la mala nutrición y esto no lo digo yo, sino la Organización Mundial de la Salud (OMS)”.Mejor y menos costoso es prevenir que curar La prevención de la desnu
trición implica la prevención de un tipo de discapacidad irreversible. “En salud es mejor prevenir que curar. Mejor para la sociedad y también más económico. Un estudio realizado mostró que centros de prevención de la desnutrición como los del Conin significan un ahorro de 900 a 1000 dólares por niño. Si tenemos en cuenta que el Conin trabaja en la actualidad con 4500 niños, sólo en Argentina, el Estado ahorra 4.500.000 dólares”. Según precisó Albino, en la actualidad, funcionan en el país 68 centros de prevención que aplican la metodología del Conin. Además, hay nueve centros en el extranjero: en Paraguay, Guatemala, México, Gandia, Mozanbique y ahora también en Kenia y Congo. Misiones aplicará la metodología del Conin en los Hogares de Día de Posadas e Iguazú, que funcionarán como centros de prevención. En una segunda etapa, en Posadas, también se inaugurará un centro de recuperación nutricional.





Discussion about this post