POSADAS. Se llama Eduardo Ramón Melgarejo, tiene 50 años y es letrista. Asegura haber vivido una pesadilla que casi le cuesta la vida: cinco hombres lo secuestraron, maniataron y golpearon ferozmente hasta abandonarlo moribundo en el Acceso Oeste de Posadas, todo porque se negó a participar de un complot para asesinar a su propia madrina y un hermano de ella.El violento episodio ocurrió días atrás en la capital provincial y motivó la apertura de un expediente judicial, caratulado hasta el momento como “privación ilegítima de la libertad, robo y lesiones”, según pudo averiguar PRIMERA EDICIÓN. Dos de los presuntos autores se encuentran formalmente acusados por la Justicia y uno de ellos hasta estuvo detenido, aunque recuperó la libertad tras cumplimentar una caución.“No sé si voy a volver a caminar con normalidad. Soy el sostén de mi familia y hoy, después de todo esto, tengo que vender mis pertenencias para que podamos seguir”, confesó a este diario Melgarejo, quien en una entrevista brindó detalles sobre lo ocurrido.Relato de una pesadillaSegún consta en al menos dos de las denuncias que Melgarejo radicó ante la Policía provincial, todo comenzó alrededor de las 22 del lunes 11 de mayo, cuando la actual pareja de su madrina -con quien hasta entonces mantenía una buena relación- lo invitó a su casa para compartir la noche.“Esta persona lleva una vida muy turbia, oscura, yo lo denuncié también porque trabaja con talonarios y billetes falsos, con los que engaña a los turistas que llegan a Posadas”, agregó Melgarejo.Lo cierto es que aquel día acompañó al hombre hasta su vivienda, sobre calle Neuquén, donde enseguida llegó uno de los hijos del agresor junto con tres de sus sobrinos.Cuenta el denunciante que en ese momento el atacante dijo “Vamos al grano y a los hechos”, tras lo cual extrajo un revólver y lo apoyó en una mesa, accionar que también llevó adelante su hijo, que portaba otra arma similar.“Ahí me dijeron que yo iba a ser el señuelo para matar al hermano de mi madrina y que, después de acabar con él, haría lo propio con ella”, relató, tras lo cual agregó que sobre esa propuesta “me negué rotundamente, a lo que él respondió ‘Hijo de puta, cómo no me vas a apoyar en esta’.Ahí entre todos empezaron a golpearme”.Siempre según su relato, Melgarejo asegura que fue brutalmente atacado a golpes de puño y barreta, además de patadas, por casi media hora. En ese lapso le robaron los documentos y 2 mil pesos que tenía para pagar el alquiler de su casa.“Me golpearon con el arma en la cabeza y con el hierro en todo el cuerpo, cuando vieron que quedé medio inconsciente me hincaron con un cuchillo en la pera para ver si reaccionaba”, dice el hombre, y se señala bajo la boca, donde debieron hacerle cuatro puntos de sutura.Tras la golpiza, que lo dejó semiconsciente, Melgarejo asegura que lo maniataron con la soga del perro, lo encerraron en el baúl del remís del agresor y lo llevaron hasta el final de la avenida Santa Cruz, a orillas del arroyo Mártires.“Ahí me bajaron y pude escuchar que me querían pegar un tiro para asegurarse de que esté muerto, pero como ya me daban sin vida, me tiraron en un pastizal y se fueron. De ahí yo me arrastré por casi 400 metros hasta que llegué a lo de un vecino y le pedí auxilio”, indicó.Melgarejo sufrió múltiples lesiones que fueron constatadas por el médico policial. Radicó las denuncias y recibió custodia policial en su vivienda. “No tengo miedo, pero quiero que los que hicieron esto paguen, porque si me arrojaban al agua como lo pensaron en algún momento, yo ahora iba a estar muerto”, señaló Melgarejo, quien dijo además que las curaciones le costarán alrededor de 50 mil pesos en efectivo, dinero con el que actualmente no cuenta. Sobre la causaLa investigación es llevada adelante por el magistrado Marcelo Cardozo, titular del Juzgado de Instrucción 1 de Posadas, donde se instruye una causa al respecto.En ese sentido, este diario pudo saber que por el hecho se realizaron varios allanamientos y se detuvo al hijo del principal agresor, quien finalmente fue liberado tras cumplir con una caución de 100 mil pesos.Con respecto al padre de ese arrestado, el mismo presentó una exención de prisión y también se le fijo una caución por el mismo monto. La Justicia además libró una prohibición de acercamiento a ambos a la casa del denunciante.




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