ELDORADO. Un delincuente abordó un remís en Eldorado, pidió un viaje hasta Posadas y, ya en la capital provincial, antes de bajarse en destino, encañonó al conductor del vehículo del alquiler y le robó 1.100 pesos en efectivo.El llamativo episodio ocurrió entre los últimos minutos del viernes y la madrugada de ayer, y tuvo como víctima a un remisero de 32 años que, además del dinero, perdió prácticamente por completo el valor de un tanque de combustible, entre el viaje de ida y el de vuelta.Efectivos de la comisaría seccional Tercera, de la Unidad Regional I y de la Dirección de Investigaciones trabajaban hasta anoche con el fin de dar con el autor del hecho, que al cierre de esta edición continuaba prófugo.Kilómetros de roboLa historia se inició cerca de las 21 del último viernes en la zona urbana de Eldorado, donde un supuesto pasajero detuvo el interno 19 de la empresa de remíses “Estrella” -un Fiat Siena- con base en la capital del trabajo.El vehículo era conducido por un trabajador del volante de 32 años, quien efectivamente detuvo su marcha y ‘levantó’ al cliente, sin imaginar jamás cuál sería el final del viaje.Desde el principio, la situación resultó, por lo menos, poco común. El pasajero le pidió un viaje hasta Posadas y, para hacerle ver que no se trataba de una broma o de una estafa, le pagó por anticipado una suma cercana a los 700 pesos en efectivo.Eso fue suficiente para ganarse la confianza del remisero y emprender viaje por la ruta nacional 12 con destino a la capital provincial, en una travesía de casi 210 kilómetros y de varias horas de duración.Según contó luego el remisero ante la Policía, arribaron a Posadas alrededor de las 00.15. Cuando todavía circulaban por la avenida Tulo Llamosas -acceso sur- el pasajero definió el destino del viaje. “A Lavalle y Bustamante, por favor”, le pidió.En pocos minutos, el interno 19 llegó a esa esquina, en la ‘frontera’ noroeste del complejo habitacional “Cristo Rey”, popularmente conocido como la chacra 32-33.En ese lugar, después de casi tres horas de charla amena y de un viaje sin ninguna sospecha, el pasajero develó sus verdaderas intenciones al extraer un arma de fuego y apoyársela en la nunca al remisero, exigiendole la entrega del dinero de la recaudación.Lo que hasta ese momento era una noche ideal se transformó en una pesadilla para el remisero, que le entregó entonces los 700 pesos que había “pagado” el ladrón junto a otros 400 que había reunido en las horas previas al viaje. Con el botín en sus manos, el malviviente huyó a la carrera.Cuando pudo recuperarse, el chofer radicó una denuncia en la comisaría seccional Tercera, según se informó desde el Departamento de Prensa de la Policía de Misiones, a cargo del subcomisario Claudio Ludtke. Hasta anoche, el ladrón seguía prófugo.





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