La construcción atraviesa uno de sus períodos más difíciles en Misiones. En apenas tres años, la provincia pasó de registrar 1.355 empresas activas en el sector a solamente 971, lo que representa una reducción de 384 firmas, equivalente al 28,3%. El dato surge del nuevo informe del Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC), que analiza la evolución de la actividad económica misionera desde 2018 hasta el primer trimestre de 2026.
La comparación entre los primeros trimestres de 2023 y 2026 revela la magnitud del retroceso. En 2023 había 1.355 empresas constructoras activas; en 2024, la cantidad disminuyó a 1.285; en 2025 se redujo a 995 y, finalmente, en los primeros tres meses de este año quedó en 971.
La pérdida de actividad no se limita a la cantidad de empresas. Los permisos de edificación, uno de los principales indicadores de nuevos proyectos constructivos, registraron un desplome interanual del 55,6%. La superficie autorizada pasó de 50.035 metros cuadrados en el primer trimestre de 2025 a solamente 22.207 metros cuadrados en igual período de 2026.
En términos concretos, se autorizaron casi 28 mil metros cuadrados menos para construir en comparación con el año anterior. La magnitud de la caída refleja un fuerte debilitamiento de los nuevos proyectos de inversión inmobiliaria y edilicia.
Otro indicador que confirma las dificultades del sector es el consumo de cemento Portland, que disminuyó 12,9% interanual. Según las estimaciones del IPEC, pasó de 63.625 a 55.391 en las unidades consignadas por el relevamiento. El organismo aclara que los registros más recientes corresponden a estimaciones estadísticas debido al retraso en la publicación de los datos definitivos.
La combinación de menos empresas activas, menor superficie autorizada para construir y reducción del consumo de cemento muestra un escenario de contracción que afecta a distintos componentes de la actividad constructiva.
Seis de siete indicadores
El deterioro de la construcción forma parte de un escenario económico más amplio. El nuevo Indicador Sintético de Actividad Económica de Misiones (ISAEM), elaborado por el IPEC, revela que seis de las siete variables utilizadas para medir el comportamiento de la economía provincial registraron caídas interanuales durante el primer trimestre de 2026.
Además de los retrocesos en construcción, las ventas en supermercados a precios constantes disminuyeron 7,3%, la demanda de energía eléctrica cayó 11,1% y el indicador de pasajeros por kilómetro recorrido en el transporte urbano se redujo 17,2%.
La única variable que presentó una evolución positiva fue la tasa de empleo del aglomerado Posadas, que pasó del 42,4% al 44,4%, una mejora de dos puntos porcentuales respecto del mismo trimestre del año anterior.
Pese al retroceso de seis componentes, el indicador general registró una variación interanual positiva del 0,7%. El propio IPEC explica que la evolución del empleo en Posadas tiene una elevada incidencia estadística en la construcción del índice, lo que contribuyó a compensar parcialmente las disminuciones observadas en las demás variables. Sin embargo, la comparación con el trimestre inmediatamente anterior ofrece otro resultado: la actividad económica provincial cayó 2,3% durante los primeros tres meses de 2026. La serie de tendencia-ciclo, que permite observar el movimiento de fondo de la economía, retrocedió 1,7% y acumuló dos trimestres consecutivos de descenso.
Dos años de contracción
El informe también permite reconstruir la evolución de la economía misionera durante los últimos años.
Después de registrar un crecimiento del 14,6% en 2021 y del 9,3% en 2022, el indicador comenzó a perder dinamismo.
En 2023 presentó una disminución del 0,4%, mientras que en 2024 la contracción se profundizó hasta alcanzar el 7,9%. Durante 2025 volvió a retroceder otro 4,7%, completando dos años consecutivos de fuertes caídas. El máximo de la serie se había registrado en el tercer trimestre de 2022, cuando el índice alcanzó 119,4 puntos. En el primer trimestre de 2026 se ubicó en 99,4 puntos, aproximadamente un 16,8% por debajo de aquel nivel.
La evolución de los supermercados constituye otra señal del debilitamiento del consumo. El índice de ventas reales pasó de 101 puntos a comienzos de 2018 a 71 puntos en el primer trimestre de este año, una reducción acumulada cercana al 30%.
El IPEC aclara que el ISAEM no reemplaza al Producto Bruto Geográfico, sino que permite aproximar la evolución económica con mayor frecuencia. Su metodología combina información del empleo urbano, la construcción, el transporte, la electricidad y los supermercados, aunque no incorpora directamente actividades como la producción primaria, la forestoindustria y las exportaciones.








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