El juez de Instrucción 2 de Eldorado, César Lirussi, subrogante en esta causa de Martín Brites (Instrucción 3), ratificó la prisión preventiva para Ángel Ramón Aníbal Zalazar por el homicidio a balazos de Alfredo Matías Wiebel Giampaoli el 11 de septiembre en una construcción de locales comerciales de Puerto Iguazú.
La decisión de la medida procesal fue emitida y notificada el 9 de octubre y quedó firme ayer al no ser recurrida ante la Cámara de Apelaciones en lo Penal y de Menores de Misiones. La prisión preventiva para el imputado por “homicidio” continuará ejecutándose con Zalazar, de 80 años, internado en el hospital de Eldorado y con custodia policial mientras se define el pedido de arresto domiciliario que realizó oportunamente la defensa técnica encabezada por Juan Pablo Larreteguy.
En cuanto a la calificación del hecho imputado, fuentes contactadas por PRIMERA EDICIÓN, señalaron que sigue señalada como “homicidio agravado por uso de arma de fuego” (artículo 79 del Código Penal Argentino).
En el artículo 10 del CPA se indican los requisitos para la prisión domiciliaria, Zalazar reúne puntos a favor del beneficio: patologías y comorbilidad, además de ampliamente superar la edad mínima de 70 años.
De todas maneras, ante la gravedad del hecho que se investiga y que el imputado reside en Puerto Iguazú, zona de frontera con facilidad para fugarse, no se descarta otro sitio para que continúe detenido y que podría depender del Servicio Penitenciario Provincial.

El martes 22 de septiembre, Ángel Zalazar se abstuvo de declarar ante el juez Lirussi y fue imputado por el hecho provisorio mencionado.
Hasta el momento, la investigación, pruebas y testimonios sumados al expediente indicarían que el viernes 11 de septiembre a las 10.50, Zalazar discutió con su yerno en la construcción de locales comerciales de la avenida República Argentina y calle Ramírez, barrio Villa Alta de Puerto Iguazú, y al menos cuatro albañiles fueron testigos que vieron al hombre de 80 años extraer un arma de fuego y efectuar cinco disparos a Wiebel a corta distancia. También fue señalado que de inmediato se retiró del lugar en su camioneta Toyota Hilux hacia su domicilio hasta las 16.30 del mismo día, en que se lo ubicó en una clínica privada de Puerto Iguazú. Antes de la aprehensión, en la vivienda del imputado fue secuestrada una pistola calibre nueve milímetros sin documentos de propiedad y tenencia.
Durante los próximos días se realizaría la pericia balística a esta pistola. Será cotejada por peritos de la Policía de Misiones con los cinco plomos que le extrajeron al cuerpo de Alfredo Wiebel durante la autopsia del Cuerpo Médico Forense del Superior Tribunal de Justicia.
A estas pruebas le restaría la apertura del teléfono celular de la víctima fatal, medida que fue solicitada a la Secretaría de Apoyo para las Investigaciones Complejas (SAIC) de la Procuración General provincial.










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