
Ser madres hoy es un desafío que muchas no están dispuestas a asumir, pero quienes lo toman están más expuestas y maternar demanda otros conocimientos.
La influencia de las redes sociales en esta etapa de la mujer provoca grandes conflictos en el sentir de esa mamá que está esforzándose para darle a su hijo una vida hasta si se quiere diferente a la que ella vivió.
“Antes no era así”, se quejan las abuelas que reciben a sus nietos con una serie de directivas que las sacan completamente de aquel rol aprendido, heredado y repetido durante generaciones.
Ahora, las nuevas madres se ven presionadas en cuidar la alimentación y la crianza de sus bebés en función de lo que se “ve” en las redes sociales.
Siempre la madre estuvo en la mira de todos, principalmente de las mujeres de la familia y las de ahora están también supeditadas al qué dirán sus “seguidores” de las redes.
¿Cómo convertirse en una buena madre?
Nadie, absolutamente nadie lo sabe. Existen infinidad de supuestas reglas o herramientas básicas, pero cada mujer tiene en sus manos la responsabilidad de educar a un niño que es único e irrepetible.
Conocer los fundamentos básicos de la existencia humana es casi indispensable para poder conectar con el niño y así convertirse en una mamá más feliz.
Es que en la actualidad las presiones se acumulan, ya no es solo maternar sino también es: estar espléndida, tener un cuerpazo de gym, ser influencer, conocer todos los alimentos y sus acciones, mostrarse mentalmente sanas y esconder las tristezas, agobios, decepciones.
Las mamás de ahora tienen que haber ido a constelar, sesiones de meditación, haber hecho yoga o remo, también correr, caminar, tomar agua y tener las pestañas y uñas de gabinetes.
Ser humanas
Las redes son encuentros peligrosos para las madres porque andar de pantuflas viejas y remeras rotas no está bien, pero sí está bien que no exprese lo que siente. Me dirán: “¡no es tan así!”, y es cierto, pero la idea es impactar y al mismo tiempo permitirles ser madres solamente sintiendo. Hoy maternar es vivir plenamente cada día, disfrutar del milagro de dar vida, sentirse orgullosas por haberlo logrado y simplemente ser humanas, con todo lo lindo y todo lo difícil que a veces resulta ser madres.
Tener el tiempo para Ser y conectar con sus dolores es el secreto de una buena mamá. Ser auténtica frente a su niño que solamente vive a través de ella, principalmente en los primeros años. Luego en su individualidad ya irá experimentando otras relaciones.
Ser madre biológica o no, siempre será un desafío maravilloso y este Día, el primer regalo tiene que ser el tuyo, tu autorregalo. Valorarte y amarte para brillar.
Ideas para la nueva forma de maternar
Sin presiones es el primer paso. Luego priorizarse sin culpa, pero no quedarse en la apariencia sino cultivarse, reserva un espacio diario para leer, bailar, meditar o tomar un té a solas.
Cuidarte es el mayor regalo para los niños. Antes las mamás estaban obligadas a anularse y por eso estaban tan presionadas. Ahora está comprobado científicamente que una mamá feliz es lo único que necesita un hijo, no importa la edad del hijo. Así como las madres queremos que nuestros hijos sean felices, ellos quieren lo mismo para nosotras.
Prioriza a las personas y conecta con las que irradian alegría, las que tienen buenos pensamientos, usan frases positivas, y te hacen reír.
Comparte tu día con otras madres y así verás otras formas de relacionarte con tu hijo y podrás mejorar.
Perder el miedo a ser madres es el desafío de la humanidad y volver a desear vivir esa maravillosa experiencia.






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