Cristiano Ronaldo quedó suspendido preventivamente de la selección de Portugal, después de que la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) decidiera abrirle un expediente disciplinario por abandonar la concentración del equipo nacional en medio de un conflicto con el entrenador Jorge Jesus. La medida, confirmada este sábado, profundiza una disputa que comenzó cuando el delantero no ingresó durante un partido ante Noruega y terminó con su salida del plantel antes del siguiente compromiso por la Liga de Naciones.
El organismo informó que el procedimiento fue iniciado por decisión de su Consejo de Disciplina, con fecha del viernes 9 de octubre, para determinar si los hechos denunciados constituyen una infracción reglamentaria. El expediente recibió carácter urgente y fue remitido a la Comisión de Instrucción Disciplinaria, que deberá investigar lo sucedido antes de que se establezca una eventual sanción definitiva.
La resolución también dispone una suspensión preventiva no automática, que reemplaza la medida automática aplicada inicialmente al futbolista. Por ahora, no se informó cuántos partidos podría perderse Ronaldo ni cuándo se conocerá la decisión final.
Una promesa incumplida y la ruptura con el entrenador
El conflicto se originó durante la última concentración de Portugal, después del encuentro frente a Noruega, disputado el 27 de septiembre. Ronaldo permaneció en el banco de suplentes y, aunque realizó ejercicios de calentamiento durante aproximadamente media hora, finalmente no ingresó al campo de juego.
La decisión provocó el malestar del delantero, quien posteriormente aseguró que Jorge Jesus no había respetado los acuerdos que ambos mantenían sobre su participación en los partidos de la selección.
Según la versión de Cristiano, el entrenador había elaborado un plan para administrar sus minutos y preservar su condición física, pero durante el encuentro ante Noruega le habría prometido que jugaría aproximadamente media hora. Sin embargo, terminó sin participar.
Las diferencias no quedaron limitadas a lo sucedido durante el partido. El futbolista también cuestionó la actitud del seleccionador en una conferencia de prensa posterior, al considerar que no había respetado lo conversado previamente entre ambos.
El 30 de septiembre, Ronaldo decidió abandonar la concentración portuguesa en Copenhague, antes del compromiso frente a Dinamarca. La Federación confirmó entonces su salida, aunque evitó pronunciarse públicamente sobre las razones del conflicto.
Cristiano pidió disculpas, pero defendió su postura
Días después, el delantero publicó una extensa explicación sobre lo ocurrido, en la que expuso sus diferencias con Jorge Jesus y reconoció que su decisión de abandonar la concentración había sido equivocada.
En ese mensaje, Ronaldo pidió disculpas a sus compañeros, a los aficionados portugueses y a la selección, al tiempo que manifestó su disposición a aceptar las consecuencias disciplinarias de su comportamiento.
Sin embargo, también sostuvo que el entrenador había incumplido compromisos asumidos en conversaciones privadas y dejó en claro que esa situación influyó en su decisión de marcharse.
El futbolista evitó anunciar una despedida definitiva del seleccionado. Por el contrario, dejó abierta la posibilidad de volver a vestir la camiseta de Portugal una vez resuelta su situación disciplinaria, siempre que su estado físico le permita continuar compitiendo.
La sanción no afecta su actividad en Al Nassr
Mientras se desarrolla el expediente, Ronaldo continúa su carrera en el fútbol de Arabia Saudita. El viernes volvió a jugar para Al Nassr y convirtió un gol en la victoria por 3-0 frente a Diriyah, correspondiente a la octava fecha del campeonato saudí.
Con esa conquista, el delantero alcanzó los 980 goles en su trayectoria profesional, una cifra que lo mantiene cerca de la marca de los mil tantos.
Su presencia en el encuentro también dejó en evidencia que el procedimiento disciplinario abierto en Portugal no implica, por sí mismo, una suspensión para disputar partidos con su club.
A los 41 años, Cristiano atraviesa así un nuevo capítulo de tensión en su extensa trayectoria internacional. La Federación deberá determinar las consecuencias de su salida de la concentración, mientras que su eventual regreso dependerá de la resolución del expediente y de las decisiones deportivas que se adopten posteriormente.
Por ahora, la suspensión es preventiva y no existe una decisión oficial que ponga fin a su carrera con la selección portuguesa.
Fuente: Agencia de Noticias NA






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