
La investigación por el homicidio de Guido Néstor Adriel Rippel (22) sumó este viernes un nuevo avance con el traslado a Posadas del segundo sospechoso. Luciano Reinaldo, de 19 años, llegó alrededor de las 21.30 a la Jefatura de Policía de Misiones, donde ingresó rápidamente bajo la lluvia y sin responder las preguntas de los periodistas que aguardaban su arribo.
El joven había sido trasladado desde Puerto Rico, localidad donde se presentó, en medio de una intensa búsqueda, durante la tarde, después de permanecer prófugo desde el jueves. Su detención era una de las medidas pendientes en la causa que investiga el juez de Instrucción 3 de Posadas, Fernando Luis Verón.
Según pudo establecer PRIMERA EDICIÓN, Reinaldo se presentó alrededor de las 18.30 en la guardia de la Comisaría Primera de Puerto Rico, ubicada en la intersección de las calles Sarmiento y Laprida, en la misma manzana donde funcionan las oficinas de la Unidad Regional IV.

El sospechoso llegó acompañado por su abogado defensor, se identificó ante los efectivos y quedó inmediatamente bajo custodia policial. A partir de ese momento comenzaron los trámites correspondientes para concretar su traslado a la capital provincial.
Con su detención, ya son dos los sospechosos arrestados por el homicidio de Rippel. El primero es Damián Candia, de 22 años, quien se desempeñaba como cambista, entre otras actividades, y fue aprehendido durante la madrugada del jueves en la chacra 111 del barrio Yacyretá.
Ambos quedaron vinculados a la investigación por el asesinato del joven, cuyo cuerpo fue encontrado calcinado dentro de su automóvil, abandonado en un sector de Itaembé Guazú, a pocos metros del aeropuerto General San Martín.
La búsqueda del segundo sospechoso
Reinaldo era buscado desde la madrugada del jueves, cuando efectivos policiales realizaron un allanamiento en su domicilio del barrio Santa Rita, en la chacra 129 de Posadas.
El procedimiento se llevó adelante de manera simultánea con la intervención en la vivienda de Candia, donde los investigadores lograron detener al primer sospechoso. Sin embargo, Reinaldo consiguió escapar antes de que los uniformados pudieran concretar su aprehensión.
A partir de ese momento se había solicitado su captura a las unidades regionales de Misiones y a distintas fuerzas federales, hasta que finalmente decidió presentarse ante las autoridades policiales de Puerto Rico.
Una de las principales hipótesis que manejan los investigadores apunta a un conflicto económico relacionado con la compraventa de un terreno.
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Según fuentes consultadas por este Diario, Reinaldo mantenía una deuda con Rippel y ambos habrían acordado reunirse para intentar resolver la situación. Los jóvenes se conocían desde hacía más de diez años y mantenían una relación de amistad.
La sospecha es que durante ese encuentro se produjo una discusión que derivó en un ataque con arma de fuego. Posteriormente, el cuerpo de la víctima habría sido trasladado hasta el descampado donde apareció el vehículo incendiado.
Esta reconstrucción todavía forma parte de las hipótesis judiciales y resta establecer la participación concreta que habría tenido cada uno de los detenidos.
El hallazgo del cuerpo y las primeras detenciones
El caso comenzó a investigarse el miércoles 7 de octubre, cuando el padre de Rippel, un comisario general retirado de la Policía de Misiones, denunció la desaparición de su hijo ante la Comisaría Tercera de la Unidad Regional I.
El joven había sido visto por última vez durante la jornada del martes 6. Ante la falta de noticias, su familia acudió a la dependencia policial alrededor de las 10 del miércoles.
A partir de la denuncia, los efectivos iniciaron averiguaciones y recorridas por Posadas, Garupá y Candelaria, además de realizar consultas en distintos centros de salud, sin obtener resultados positivos.
El avance decisivo se produjo cerca de las 15.30, cuando el propietario de un campo ubicado en Potrero Barrero, en proximidades de la avenida Forés, alertó al sistema de emergencias 911 sobre la presencia de un automóvil completamente incendiado.
Al llegar al lugar, los policías encontraron un Volkswagen Polo Track destruido por el fuego y restos humanos entre el asiento trasero y el baúl.
Los investigadores comenzaron entonces a relacionar el hallazgo con la desaparición denunciada horas antes.
El análisis de imágenes del Centro Integral de Operaciones 911 y de cámaras de seguridad privadas permitió reconstruir parte de los movimientos realizados antes y después de la desaparición de Rippel.
Con esos elementos, el magistrado interviniente ordenó los allanamientos que derivaron en la detención de Candia y la búsqueda de Reinaldo.





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