
La intimación judicial al Gobierno nacional para que avance con el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario abrió un nuevo capítulo en el conflicto que atraviesan las casas de altos estudios. Desde la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de Misiones (ADUNAM) valoraron la resolución, aunque advirtieron que la experiencia de los últimos años obliga a mantener cautela.
En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, Rubén Stasuck, secretario general de ADUNAM, sostuvo que la decisión puede representar un avance, principalmente por su impacto sobre los salarios. Sin embargo, recordó que ya hubo compromisos que, según el sector, no fueron concretados por el Ejecutivo.
“Debe cumplir con una pauta salarial muy significativa e importante, pero no hay tanta expectativa en el ámbito universitario por las reiteradas veces que el Gobierno incumplió o retrocedió ante situaciones que tenía que resolver”, expresó.
El dirigente también planteó que continúa pendiente una mejora vinculada con los recursos para funcionamiento de las universidades. Según explicó, existe un incremento presupuestario que había sido discutido con algunas federaciones, pero que todavía no habría sido aplicado en su totalidad.
Ante ese escenario, el gremio ya analiza cuáles serán los próximos pasos si la administración nacional no acata la medida judicial. “Si bien queremos que se cumpla, estamos pensando cómo avanzar en el caso del incumplimiento”, indicó Stasuck, quien confirmó que el plan de lucha permanece vigente.
En ese marco, mencionó que una de las principales convocatorias de la comunidad universitaria será la marcha prevista para el 15 de octubre, una movilización que reunirá a distintos sectores del sistema público de educación superior.
Reclamo por la reapertura de paritarias
Stasuck afirmó además que ADUNAM pretende que se retome de manera inmediata la discusión salarial. A su entender, ese ámbito debería servir para que Nación presente una propuesta que permita atender las exigencias planteadas judicialmente.
“Estamos solicitando una reapertura inmediata de la paritaria, porque ese es el ámbito donde el Gobierno tiene que ofrecer alternativas o algún plan para cumplir la cautelar”, manifestó.
No obstante, aclaró que la crisis universitaria excede los ingresos de docentes y no docentes. El financiamiento, señaló, también resulta indispensable para sostener servicios básicos, actividades académicas, laboratorios, investigación y políticas destinadas a los estudiantes.
El representante sindical recordó que durante los momentos más críticos las instituciones llegaron a tener dificultades para afrontar gastos elementales. “Lo salarial no alcanza, la universidad necesita un presupuesto con todos los ítems que corresponden al funcionamiento”, remarcó.
Becas congeladas y pérdida de docentes
Otro de los puntos planteados durante la entrevista fue la situación de las becas estudiantiles. Stasuck aseguró que los montos permanecen rezagados y estimó que actualmente algunas ayudas rondan entre los 30 mil y 40 mil pesos.
“Las becas ni hablemos, están congeladas a valores de 2024. Hoy una beca ronda 30 o 40 mil pesos”, cuestionó.
También describió las dificultades que enfrentan quienes comienzan una carrera docente dentro de las universidades. De acuerdo con sus estimaciones, una dedicación parcial puede representar actualmente un ingreso inferior a los 300 mil pesos.
La pérdida de profesionales constituye, según ADUNAM, otro efecto de la crisis. Stasuck aseguró que miles de trabajadores dejaron el sistema universitario en el país y explicó que en Misiones se observa además un crecimiento del multiempleo y de la búsqueda de actividades alternativas para completar los ingresos.
Para el dirigente, la salida de personal con varios años de experiencia genera consecuencias que no pueden revertirse rápidamente. “Estos docentes de 15 años, un poco más o un poco menos, que se van de la universidad, se van con un capital acumulado cultural y educativo que no se puede reemplazar con uno que recién se inicia”, explicó.
Esa situación, agregó, termina repercutiendo sobre la calidad académica y reduce el tiempo que los profesores pueden destinar a enseñanza, formación e investigación.
“Está en juego un modelo de universidad”
Sobre el cierre, Stasuck defendió la continuidad de las medidas de fuerza y aseguró que el reclamo no está limitado a una recomposición salarial. Según sostuvo, también busca preservar las características históricas de la universidad pública argentina.
“Lo que planteamos es que las luchas que llevamos adelante no solamente tienen que ver con la cuestión salarial, porque sería mezquino de nuestra parte plantearlo en esos términos”, afirmó.
En ese sentido, enumeró entre los aspectos que considera centrales el ingreso irrestricto, la gratuidad, las políticas de bienestar estudiantil, las becas de comedor y los albergues para alumnos que no cuentan con suficientes recursos.
“Estamos luchando para que siga abierto un modelo de universidad que brinde posibilidades a todos los sectores, con una educación sin aranceles, abierta y fundamentalmente de calidad”, concluyó Stasuck.





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