Cada 6 de septiembre se conmemora en Argentina el Día Nacional de las Relaciones Públicas, recordando la fusión histórica entre dos entidades ícono de la disciplina en el país en esa fecha de 1979: la Asociación Argentina de Relaciones Públicas (AARP) y el Círculo Argentino de Profesionales de Relaciones Públicas.
A partir de allí se creó la Asociación Argentina de Profesionales de Relaciones Públicas, entidad que años después pasó a denominarse Consejo Profesional de Relaciones Públicas de la República Argentina.
Manolito, el tradicional personaje de Quino, presentó hace muchos años -quizás en un intento desesperado de conquista a Susanita- a las Relaciones Públicas como aquella disciplina capaz de “mostrar a la gente que los empresarios son humanos… pero no tontos”.
Incluso a pesar de los años que han pasado desde aquella viñeta animada, aún hoy existe un desconocimiento generalizado acerca del rol que las relaciones públicas cumplen en las organizaciones.
Frente a lo que comúnmente se cree, las prácticas de la profesión exceden la organización de eventos, el ceremonial y protocolo.
Las relaciones públicas se encargan de gestionar y promover vínculos con los diversos grupos de interés o públicos, gestionando estratégicamente la comunicación en todo tipo de organizaciones, ya sean empresas, cooperativas, entidades sin fines de lucro, asociaciones, incluso en dependencias gubernamentales.
Dicha tarea se orienta a la creación de valor y parte justamente de la premisa de que la imagen no es algo propio de la organización, sino que es un activo intangible que existe en la mente de los diversos públicos.
Para crear valor agregado a la imagen organizacional, el relacionista público basa su trabajo en la investigación, el reconocimiento de los contextos internos y externos, la caracterización de los públicos, la identificación de los vínculos reales y deseados, etcétera.
Su labor de análisis debe ser idealmente constante y transversal a todas las áreas, acompañando los procesos de desarrollo y evolución propios de cada organización.
En los últimos años puede visualizarse en la provincia un crecimiento en cuanto a la oferta de capacitación no formal en esta
disciplina, frecuentemente de la mano de otras como el marketing y la publicidad, ofreciendo en la mayoría de los casos cursos teóricos que promueven “tips” para la gestión en el día a día empresarial e institucional.
Sin embargo, resta un largo camino por recorrer para que las Relaciones Públicas sean reconocidas con la importancia que amerita.
(Extracto de un artículo de María Florencia Goncalves publicado en PRIMERA EDICIÓN el 6 de septiembre de 2019)









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